El grupo islamista Hamás lanzó una advertencia contundente, afirmando que ninguno de los rehenes retenidos en la Franja de Gaza saldrá con vida si sus exigencias no son cumplidas. El portavoz de Hamás, Abu Obeida, declaró que ninguna de las personas capturadas por el grupo será liberada sin un intercambio y negociación, subrayando la importancia de cumplir con las demandas de la resistencia.
Estas declaraciones se producen en medio de enfrentamientos intensos entre el ejército israelí y los milicianos de Hamás en la Franja de Gaza. A pesar de la advertencia de Hamás, las autoridades israelíes reafirmaron su intención de intensificar los combates, generando un aumento en la cifra de muertos en Gaza, reportando al menos 17,997 fallecidos, en su mayoría mujeres y menores según el ministerio de Salud de Hamás.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, proclamó que el fin de Hamás está próximo y enfatizó la continuación de la guerra. Asimismo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, señaló el control israelí sobre el desarrollo de la guerra y solicitó la aprobación de 100 millones de dólares en apoyo.
En medio de la escalada de violencia, Hamás acusó a Israel de lanzar ataques violentos en Jan Yunis y la carretera que conecta esa zona con Rafah, cerca de la frontera con Egipto.
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó la falta de acción de las Naciones Unidas ante el conflicto, criticando el veto de Estados Unidos a una resolución para instar a un alto el fuego. La situación persistente en la región mantiene la incertidumbre y la tensión en aumento entre las dos partes enfrentadas.









