Alemania anunció un nuevo apoyo militar a Ucrania en un momento crucial donde Occidente busca reforzar su respaldo al país en su lucha contra la invasión rusa.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, declaró la entrega de una ayuda militar valuada en 1.300 millones de euros (aproximadamente 1.400 millones de dólares). Este apoyo incluye la provisión de cuatro nuevos sistemas de defensa antiaéreos Iris-T SLM y municiones de artillería, elementos de urgente necesidad para Ucrania.
Pistorius, tras reunirse con Rustem Umerov, su homólogo ucraniano, aseguró la «solidaridad» de Berlín con Ucrania.
El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la mandataria de Moldavia, Maia Sandu, también se presentaron en Kiev coincidiendo con el décimo aniversario de la revolución proeuropea de Maidán, que derrocó a un gobierno prorruso.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, espera una «decisión política para iniciar las negociaciones» de adhesión de su país a la UE durante la cumbre europea en diciembre en Bruselas.
Estos anuncios se producen en un contexto donde Ucrania, tras casi dos años de la invasión rusa, no ha logrado recuperar los territorios ocupados en el este y sur del país. Kiev enfatiza la importancia de la ayuda militar occidental para su resistencia.
Zelenski resaltó el décimo aniversario de la revolución de Maidán, subrayando que fue la «primera victoria» contra Rusia. Hizo hincapié en que cualquier concesión a los tiranos representaría una pérdida para el mundo civilizado.









