Marc Gauthier, un paciente de Parkinson de larga data, ha experimentado una mejora significativa en su capacidad para caminar gracias a un innovador implante suizo. El procedimiento se llevó a cabo en el Hospital Universitario de Lausana (CHUV), donde se le colocó una neuroprótesis que consta de un campo de electrodos en su médula espinal y un generador de impulsos eléctricos bajo la piel de su abdomen. Esta tecnología estimula la médula espinal, lo que permite activar los músculos de sus piernas.
Esta intervención ha tenido un impacto transformador en la vida de Gauthier, quien antes se veía limitado en su movilidad y pasaba la mayor parte del tiempo en su casa. Ahora, con el implante suizo, ha recuperado su independencia y puede realizar tareas cotidianas, e incluso caminar.
El Parkinson es una enfermedad neurológica degenerativa que se caracteriza por síntomas como temblores, rigidez y dificultades en el equilibrio y la coordinación. La Organización Mundial de la Salud informa que la incidencia de esta enfermedad se ha duplicado en los últimos 25 años, afectando a más de 8,5 millones de personas en 2019.
Grégoire Courtine, uno de los médicos involucrados en el proyecto, señaló que los impulsos eléctricos administrados a la médula espinal de Gauthier le permitieron caminar de manera similar a como lo haría una persona sin la enfermedad de Parkinson. Este avance médico ofrece esperanza a los pacientes con Parkinson avanzado que a menudo experimentan dificultades de movilidad debilitantes.
La investigación, publicada en la revista Nature Medicine, sugiere que esta tecnología podría ser beneficiosa para una amplia gama de pacientes con Parkinson avanzado. A lo largo de los años, se han logrado avances significativos en la comprensión y el tratamiento de esta enfermedad, y se espera que este implante suizo sea una adición prometedora a las opciones de tratamiento disponibles.
El Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa progresiva, afecta el sistema motor del cuerpo, con síntomas que incluyen temblores, rigidez, bradicinesia (lentitud de movimiento) e inestabilidad postural. Los avances científicos y médicos, como este implante suizo, ofrecen esperanzas para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad.









