El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció la ruptura de todo contacto con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y llamó a su embajador en Israel en protesta por la ofensiva en la Franja de Gaza llevada a cabo contra Hamás.
Erdogan declaró que Netanyahu ya no es alguien con quien puedan hablar y lo tachó como tal. Posteriormente, el gobierno turco anunció que llamó a su embajador en Israel debido a la «actual tragedia humanitaria en Gaza causada por los continuos ataques de Israel contra civiles y la negativa de Israel a aceptar un alto el fuego».
Este anuncio se produce antes de la visita del Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, a Turquía, marcando un momento de tensión diplomática en la región.
El presidente turco ha condenado enérgicamente la ofensiva de Israel en Gaza, y ha ofrecido a Turquía como «país garante» para Gaza. Erdogan ha expresado su apoyo al pueblo palestino y se ha comprometido a hacer todo lo posible para poner fin a lo que ha llamado «masacres». Además, ha destacado que Hamás no es una organización terrorista y ha criticado el asedio a Gaza en ocasiones anteriores.









