Este fin de semana, India será la anfitriona de la cumbre del Grupo de las 20 Grandes Economías (G20), en la cual el presidente estadounidense Joe Biden intentará aprovechar la ausencia de los líderes de China y Rusia para fomentar alianzas en un bloque que se encuentra fuertemente dividido.
La cumbre contará con la presencia de líderes de América Latina, incluyendo al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el argentino Alberto Fernández. Sin embargo, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador no asistirá al evento.
El presidente chino Xi Jinping será una de las notables ausencias en la cumbre, en un momento de crecientes tensiones comerciales y geopolíticas entre Estados Unidos, India y China. La participación de India en la alianza de seguridad conocida como el «Quad,» junto con Australia, Japón y Estados Unidos, ha sido motivo de preocupación para China, que lo ve como un contrapeso a su influencia en Asia.
La cumbre enfrentará desafíos significativos, incluyendo fuertes desacuerdos sobre la guerra en Ucrania, la eliminación gradual de los combustibles fósiles y la reestructuración de la deuda. Estos temas podrían complicar las negociaciones en la cita de dos días en Nueva Delhi.
El presidente Biden planea discutir una variedad de esfuerzos conjuntos para abordar cuestiones globales, incluyendo el cambio climático y la mitigación de los impactos económicos y sociales de la guerra en Ucrania. La ausencia de Xi Jinping tendrá un impacto en los esfuerzos de Washington por mantener al G20 como el principal foro de cooperación económica mundial.
La guerra en Ucrania será un tema destacado, a pesar de la ausencia del presidente ruso Vladimir Putin, quien será representado por su ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov. La situación global en el bloque es más complicada y preocupante de lo que ha sido en mucho tiempo, según el ministro indio de Relaciones Exteriores, S Jaishankar.
India, que ha estado consolidando su posición como potencia espacial, busca utilizar el G20 para construir consensos entre países y reformar las instituciones multilaterales, dándoles más voz a las naciones en desarrollo como India, Brasil y Sudáfrica.
El cambio climático es un tema central en la agenda de la cumbre, aunque los esfuerzos previos no han logrado definir una hoja de ruta para eliminar gradualmente los combustibles fósiles ni han mencionado el carbón, un contaminante clave para las economías de China e India. Con temperaturas récord y olas de calor mortales en todo el mundo, los activistas climáticos advierten sobre las graves consecuencias si el G20 no llega a un consenso en Nueva Delhi.
India y China, dos de los mayores contaminadores del mundo, argumentan que su responsabilidad en la crisis climática es menor debido a las contribuciones históricas de Occidente. La cumbre del G20 se desarrolla en medio de crisis globales y desafíos significativos que requerirán un esfuerzo conjunto para abordarlos de manera efectiva.









