Elsa Capuntas
Gumercindo: ¿Lucrecia hay huevo?
Lucrecia.- No hay
Gumercindo.- ¿Hay leche?
Lucrecia.- ¡Tampoco hay!
Gumercindo.- ¿Bueno de perdido mi cereal?
Lucrecia.- Lo último que quedaba se lo comió el Coquino
Coquino.- ¡Ya no hay nada!
Gumercindo.- ¡Válgame, cuánta escasez! Entonces ¿qué voy a cenar?
Lucrecia.-Pos ¿que te pide el cuerpo?
Gumercindo.- Algo de beber
Lucrecia.- Pues chance y alcance para un vaso de agua y eso a ver
Gumercindo.- ¿Por qué no fuiste al mandado? ¡qué desobligada eres !
Lucrecia.- No es por falta de ganas, sino de lana. Cada vez me das menos para el gasto y solo me alcanzó para pagar el agua y el servicio del teléfono ah y para mis abonos de la tanda, que por cierto ya solo faltan 6 meses para que me toque.
Gumercindo.- Entonces ¿qué hiciste con el dinero para el mandado?
Coquino.- Se compró un celular a crédito en esa tienda departamental a la que todos van
Lucrecia.- !A qué chamaco este!, así fueras de bueno para responder en la escuela
Gumercindo.- Estás viendo cómo está la cosa de complicada con la cuesta de enero y aunque subieron el 20% del salario todos los productos de la canasta básica aumentaron más del 40% y los que no son, ni se diga
Lucrecia.- ¡Ay Gumercindo! Tú nomás inventando puras tragedias para no traer dinero a la casa, vete buscando nuevos cuentos más creíbles
Gumercindo.- Mira, mejor me voy con mi compadre, ahí de perdido la cerveza no va a faltar
Lucrecia.-¡ Hasta que se te ocurrió algo bueno! sirve que se te olvide cenar .






