El representante estatal de Texas, Jared Patterson, presentó un proyecto de ley que busca que solo las personas mayores de edad tengan derecho a abrir una cuenta en redes sociales
FRISCO, Texas. El representante estatal Jared Patterson, padre de tres niños, presentó el proyecto de ley HB 896 para evitar que las personas menores de 18 años puedan utilizar las redes sociales.
Según la página web de Patterson, la medida forma parte de sus promesas políticas y busca proteger a los niños de posibles efectos nocivos en la salud mental a causa del uso de las redes sociales.
El proyecto de ley HB 896 prohibiría a los menores obtener cuentas en redes sociales en Texas, exigiendo a las plataformas que sus usuarios utilicen una identificación con foto como un medio de verificación de edad.
Además, el proyecto de Patterson, que representa el Distrito 106, permitiría que los padres soliciten la eliminación de las cuentas de sus hijos.
Patterson defiende solución a la crisis de salud mental
«Las redes sociales son el cigarrillo, anterior a 1964”, afirma el representante estatal en un comunicado.
“El acceso a las redes sociales de los menores ha dado lugar a aumentos notables en la autolesión, el suicidio y problemas de salud mental”, agrega Patterson, padre de dos varones y una niña, que aún no alcanzan la adolescencia.
«La legislatura de Texas debe actuar para proteger a los niños porque, hasta ahora, las plataformas de redes sociales no lo han hecho. HB 896 es una solución a esta crisis», asegura el representante, miembro de la iglesia bautista.
DAÑOS ATRIBUIDOS AL USO DE LAS REDES SOCIALES
Dentro de la propuesta, Patterson, que forma parte del Concejo de Ciberseguridad del estado de Texas, apunta que entre 2009 y 2015 se reportó un aumento anual de 18.8% en las autolesiones, entre los niños de 10 a 14 años.
En el mismo periodo, hubo un alza de 47.1% en las muertes por suicidio, entre las personas de 10 a 24 años.
También incluye que el Centro de Control de Envenenamientos de Texas reflejó un aumento de 48.4% en las llamadas de intento de suicidio, entre jóvenes de 13 a 19 años, entre el 2004 y 2018.










