Del payaso del Colegio México a la enfermera fantasma y el diablo del Silverado, historias que sobreviven al paso del tiempo y siguen alimentando el misterio entre los neolaredenses.
A través de los años se van contacto historias que van pasando de generación en generación de manera oral y estas trascienden el tiempo y llegan a las nuevas generaciones, convirtiéndose en leyendas que trascienden la barrera del tiempo.
Sin duda Nuevo Laredo es una ciudad en donde los relatos van contando historias que con el tiempo se han vuelto parte de la cultura, aquéllas que son más sombrías y en las que se van desentrañando mitos o realidades, que al día de hoy siguen generando duda, pero que por otra parte se han vuelto parte de la historia.
Algunos de estos mitos, se encuentran muy arraigados en el colectivo popular y son mencionados de inmediato, mientras otros, están un poco más rebuscados, pero son parte de lo que la gente cuenta.
Hoy, en Noche de Brujas, día en el que los fantasmas, demonios y otros espíritus salen a jugar con las personas, vamos a mencionar algunos de estas leyendas que están vivas en Nuevo Laredo.
EL PAYASO DEL COLEGIO MÉXICO
Según relatan en cerca de los años 80, un circo llegó a Nuevo Laredo ofreciendo shows y espectáculos a las familias, teniendo el éxito que estos espectáculos prometen y generando grandes ganancias para el mismo circo.
Esto parecía tener contentos a muchos, pero no a todos, ya que un payaso del circo decidió robar todas las ganancias huyendo del circo.
Pero esto no pasó desapercibido por los sus compañeros, los cuales le dieron alcance y le dieron una brutal golpiza que lo dejó muerto. Se dice desde hace mucho tiempo, que se le ha visto alrededor del Colegio México, en la colonia Madero, asustando a las personas que por ahí circulan.
LA PLANCHADA
Hace muchos años, algunos dicen que en el Hospital del ISSSTE, mientras otros que en el del IMSS, hubo una enfermera, muy guapa, seria y trabajadora que atendía a todos sus pacientes de manera muy profesional.
Se dice que la mujer, ronda los pasillos del hospital, dando sus medicamentos a los enfermos, pero no es ninguna persona que esté en el Hospital, si no que se trata de un fantasma.
Los comentarios son muchos y muy variados de personas que han recibido su tratamiento por parte de esta enfermera, que muchas personas describen con un trato muy cálido y amable, por lo que se trata de un fantasma bueno, a diferencia del resto.
LA MUJER CON CABEZA DE BURRO
Fue en los años 60 o 70 cuando una mujer muy guapa rondaba por las calles de la colonia Viveros, fue allá ceca del río bravo, cuando no había Boulevard colosio cuando esta historia se desarrolla.
Cuentan que un grupo de chicos veían pasar a una mujer todas las noches y su camino era el ir al río Bravo, la mujer llevaba un velo en la cabeza y un vestido entallado que dejaba entrever una figura espectacular.
En una noche uno de los chicos decidió seguir a la mujer, paso a paso, discretamente para que esta no se perturbara, ya que era muy seria, cuando estaban cerca del río bravo, la mujer destapó su cara y dejó ver una cabeza de burro, que espantó al joven y desde entonces, está este mito.
EL DIABLO EN EL SILVERADO
Se dice que alrededor del año 2000 hubo un baile en el Silverado Rodeo, conocido lugar de Nuevo Laredo y ubicado al lado de la Carretera Nacional al lado del laguito, al que asistieron muchas personas y por su puesto hubo un gran ambiente.
Todo parecía ir normal, la música sonaba duro y tupido, las bebidas se servían bien frías y el calor del lugar ambientaba a la gente a no quedarse sentados, sino a bailar para sentir más la fiesta.
Un hombre llamó la atención de las personas, ya que era sumamente guapo, fornido, de bota y sombrero, cinto bien puesto y botas que engalanaban su presencia.
El hombre se paseó por el lugar luciendo soberbio en su caminar, por lo que después de lucir durante unos momentos, se subió al toro mecánico, en donde hizo gala de su habilidad y de su fuerza, aguantando mucho tiempo.
Cuentan algunas versiones que en un momento dado, una bota salió disparada, dejando ver una pata de cabra y un intenso olor a azúfre que inundó todo el lugar, desatando el terror en en el sitio.









