JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Los últimos dos días hubo sendos encuentros en Palacio Nacional, en la Ciudad de México, a los que concurrieron alcaldes y gobernadores del país.
Con los 24 mandatarios estatales que firmaron el acuerdo y trabajan de la mano con el sistema de salud universal IMSS Bienestar, la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO y su equipo sectorial evaluaron los alcances de la implementación, la prospectiva y renovaron compromisos para alcanzar lo más pronto posible los objetivos.
De ese perfil también se trató el encuentro con los alcaldes, a quienes se propuso integrarse más, para multiplicar y acelerar los beneficios del programa masivo de construcción de viviendas destinadas a los sectores más desprotegidos, especialmente aquellos que no tienen acceso a otras formas de cobertura y financiamiento.
La alcaldesa de Nuevo Laredo, CARMEN LILIA CANTUROSAS, de entrada y salida presumió las aportaciones que su administración está haciendo a ese programa, atendiendo la convocatoria de hacer más accesible y elevar la calidad de esa oferta institucional.
En opinión de otros testigos, a la edil fronteriza no le fue tan bien en el encuentro con sus pares y la Presidenta, como en otras ocasiones, o como ella habría querido.
Luego del señalamiento que hizo el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, sobre presuntas empresas y empresarios que estarían relacionados con grupos delincuenciales, los cuales tendrían tratos con la comuna neolaredense, más de un personaje en el andamiajes político y gubernamental ha tomado distancia.
Algo de eso sintieron quienes vieron en la distancia la visita de la alcaldesa a la sede del poder público nacional. El desbarre de CANTUROSAS se convirtió en embarre, cuando los contratos que concedió a los presuntos “amigos” de la delincuencia, los pagó con recursos que le dio el Estado, producto de recaudaciones fiscales de orden federal.
Por eso, aunque el gobierno federal sólo emitió el decreto, autorizando la regularización de vehículos de procedencia extranjera y cediendo el pago de los derechos al desarrollo de infraestructura vial; mientras al estado solo le correspondió operar, cobrar y entregar los recursos a los municipios para su ejecución, en la forma como se aplicaron en Nuevo Laredo, el gobierno extranjero señala implicaciones en los órdenes superiores de gobierno.
Quisquillosos, como andan los gringos, los más, de este lado, dentro del oficio público, andan por no darles motivos; tomar distancia de sus señalados en hechos muy concretos, con pelos y señales, se ha vuelto un acto de elemental prudencia.
Los tiros al aire y los disparos fallidos, como los inducidos por el gobernador prófugo, chamaqueando a cándidos funcionarios intermedios, o retorcidos politicastros trasnochados del vecindario norte, ya sabemos que tienen fecha de caducidad en la elección propia, allende El Bravo.
Sin embargo, los expedientes judiciales, aquí y en China, con escala en los EE. UU., siguen un proceso y cuando hay sustento, derivan en sentencia, sin detrimento de las medidas que precautoriamente ya ha estado imponiendo la autoridad extranjera.
Acá ya todo mundo sabe quién es quién, aunque a ratos, con solo una sospecha, se activan las alertas personales. Pero esas, son más bien, conductas y resoluciones personales. La guadaña justiciera en tiempos políticos, como los que vivimos, se vuelve más filosa y certera.
En Madero, el aún diputado federal ADRIÁN OSEGUERA KERNION, otra vez anda en líos con la justicia.
CABEZA DE VACA lo puso a trabajar a su servicio, reventando la mayoría morenista electa en la pasada legislatura local, entre otros entuertos que le hizo armar en su beneficio, a partir de órdenes de aprehensión en su contra y de su Secretario, JUANCHO ORTEGA.
Como quiera les quitó los terrenos de la playa que se habían escriturado, así como se apoderó de las marismas de Altamira amenazando con cárcel a sus propietarios, pero esa es otra historia. OCEGUERA y compinches se cobraron por otro lado el acoso y despojo cabecista; es por lo que ahora van camino del cadalso. El pavor que les daba CABEZA, ahora le mueve a risa. Ya se les ha de acabar.







