Ganaderos locales afirman que pierden terreno ante los grandes consorcios cuya materia es traída del interior del país, lo que ocasiona una diferencia desproporcional
No cede la especulación en la venta de carne de res, debido a que establece sus precios con una diferencia desproporcional que deriva del intermediario entre el productor y la puesta en venta en centros comerciales, afirmó el ganadero Ricardo Martínez Díaz.
El socio de la Asociación Ganadera de Nuevo Laredo-Ciudad Guerrero, estableció que los llamados mercaderes de la carne es una coyuntura entre el productor y el consumidor, lo que propicia un tropiezo en donde este último es el que pierde.
“Como productores, vendemos el kilogramo de canal apenas en un promedio de 30 por ciento del último precio a la venta de todo corte, que ya puesto en las vidrieras de las carnicerías y centros comerciales alcanza hasta los 280 pesos el kilogramo a la venta”, replicó el ganadero.
El consumo de carne de bovino es difícil de alcanzar por la economía popular, debido a los constantes incrementos, propiciados en su mayor parte por la “tajada” que se lleve al introductor o mercader de la carne.
Asintió en el esfuerzo que realiza el Rastro Municipal por fomentar el consumo de carne de la región a través de las carnicerías de barrio, la que se pretende establecer más barata que la que se trae del interior del país.
Con relación al predominio de la especulación en los precios de la carne de res, principalmente, indicó que el fenómeno proviene de quienes traen el producto del interior del país y desafortunadamente se ha estado apropiado del mercado local.
La mayoría de los cortes en las carnicerías rebasan los 250 pesos el kilogramo y solo en situaciones de oferta está por debajo de esta cantidad, mientras que los cortes llamados de lujo o bien de fajita americana se ofrece en carnicerías rebasan hasta los 400 pesos el kilogramo.









