El éxito del cruce no solo se explica por su ventaja geográfica al ser el camino más corto, sino por la rapidez y calidad con la que opera, asegura agente aduanal
Nuevo Laredo es la frontera más eficiente del país y esa eficiencia es la clave para mantener su liderazgo como primer puerto de Latinoamérica en comercio internacional, aseguró la agente aduanal Rosa María Alvarado Monroy.
La especialista sostuvo que el éxito del cruce no solo se explica por su ventaja geográfica al ser el camino más corto, sino por la rapidez y calidad con la que opera el sistema aduanero local.
“No hay lugar más eficiente que Nuevo Laredo, todo cruza rápido, con mucha eficiencia y con mucha calidad. Nuestras balanzas comerciales están al segundo”, afirmó Alvarado Monroy. Destacó que la Asociación de Agentes Aduanales cuenta con el cuerpo técnico más calificado del país y con sistemas que superan a los de otras fronteras, incluso del lado americano.
“Tenemos los sistemas más eficientes que puede haber en muchas partes del mundo, me atrevería a decir que incluso mejores que los vecinos”, señaló Alvarado Monroy.
Esa operación eficiente es la columna vertebral de la ciudad, porque el comercio internacional es el eje central de la economía. Al ser el puerto número uno en recaudación de impuestos, incide directamente en la balanza comercial de México y genera una derrama que alcanza a todos los sectores.
“Somos un centro logístico de comercio internacional, todo gira alrededor de eso. Te genera agencias aduanales, transporte, seguros, flujo de personal, compra de autos, gasolineras. Somos la ciudad con más gasolineras por metro cuadrado en el país”, dijo Alvarado Monroy.
Esa dinámica explica por qué el municipio maneja uno de los presupuestos más altos del país, incluso por encima de muchos estados, lo que se traduce en inversión y empleo en todos los giros. El impacto se refleja en las familias.
El nivel socioeconómico de Nuevo Laredo está por encima de la media nacional, con un salario mínimo fronterizo superior en más de 3 mil pesos al del centro del país y mayor poder adquisitivo, aunque persiste un sector vulnerable integrado por población que emigró desde zonas de extrema pobreza buscando cruzar a Estados Unidos o una mejor opción de vida.
Sobre los retos para los próximos seis meses, indicó que al gremio no le corresponde definir la política arancelaria internacional, sino mantener la competitividad.
“Nosotros no podemos definir la política internacional, lo que nos toca es seguir siendo eficientes, haciendo lo que nos corresponde a cada quien. El gobierno haciendo su chamba negociando, las cámaras industriales peleando por mantener las preferencias arancelarias y nosotros siendo eficientes en los tiempos”, explicó Alvarado Monroy.









