La instalación adicional de aparatos ha ocasionado un repunte drástico en la demanda de energía, por lo que los riesgos de un apagón son latentes
En la plenitud de la actual temporada de canícula, considerado el periodo de más alta demanda de energía, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se mantiene al máximo su actividad a través de cuadrillas de guardia a fin de atender la suspensión de la energía eléctrica debido a sobrecargas en el sector de reportes.
De acuerdo con datos de CFE, se tiene un uso al máximo de aires acondicionados y se ha disparado aumento en el número de aparatos como atenuantes al intenso calor de temporada, lo que a su vez ha propiciado un despunte drástico en la demanda de envío de energía eléctrica y consecuentemente el riesgo de provocar apagones como defensa inmediata del sistema de conducción.
Con altas temperaturas que rebasan hasta los 41 grados centígrados, la CFE ha insistido entre usuarios reportar toda adquisición de aparatos de aires acondicionados en sus domicilios o negocios a fin de integrarlos al presupuesto de demanda para el sector y evitar sobrecargas por la fuerte demanda de energía en los sectores.
Conforme al incremento de la temperatura que se resiente desde inicios de mes, se podría alanza sobre los 250 millones de kilowatt/horas la demanda de energía eléctrica en los usuarios domésticos y comerciales.
Datos históricos de la CFE y a manera de comparativo observan que durante el invierno los usuarios consumen alrededor de 154 millones de kilowatt/horas, al existir un menor consumo de aparatos de aire acondicionado, principalmente.









