El Departamento de Agricultura de Estados Unidos iniciará en 30 días el plan piloto en el puerto de Douglas, Arizona, tras más de un año de prohibición por plaga del gusano barrenador
WASHINGTON. – Estados Unidos permitirá que se reanuden las importaciones de ganado mexicano tras una prohibición de más de un año, según informó el Wall Street Journal, en el último intento del gobierno de Donald Trump por frenar los precios récord de la carne de res.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos planea autorizar la importación de ganado mexicano en el puerto de entrada de Douglas, Arizona, en 30 días, según informó el Journal, citando una entrevista con la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins.
Otros dos puertos de entrada en Nuevo México reanudarán los envíos más adelante. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios.
El comercio de ganado entre ambos países se encuentra prácticamente paralizado desde finales de 2024 tras la detección del gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito que puede matar al ganado en cuestión de días si no se trata.
Muchos en la industria cárnica esperaban que el USDA reabriera la frontera como una medida importante para abordar los altos precios de la carne de res en EU.
La administración Trump ha intentado repetidamente frenar la inflación de los alimentos antes de las elecciones de mitad de mandato, incluso aumentando las importaciones de carne de res de Argentina y Brasil, pero el precio promedio de la carne molida para el consumidor estadounidense ha seguido alcanzando máximos históricos.
El comercio entre Estados Unidos y México, que ascendió a aproximadamente un millón de cabezas de ganado al año, podría ayudar a aliviar la histórica escasez de ganado en Estados Unidos y a moderar los precios.
El inventario de ganado vacuno en Estados Unidos aumentó ligeramente al 1 de julio, pero se mantuvo cerca del nivel más bajo registrado en las últimas cinco décadas, según informó el USDA en un informe publicado el viernes.
Esta medida también beneficiará a las empresas procesadoras de carne nacionales, que han estado pagando precios más altos para competir por el escaso ganado.









