CDMX. – El representante comercial de Estados Unidos (EU), Jamieson Greer, adelantó que la revisión del T-MEC podría complicarse si México no colabora en una serie de temas que van desde el Tratado de Agua a la seguridad fronteriza.
Al comparecer ante el Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos, Greer fue cuestionado por el senador republicano de Texas, John Cornyn, sobre si el retraso de México en las entregas de agua del Río Bravo, previsto en el Tratado de 1944, podría abordarse dentro de la actual revisión del acuerdo comercial.
“Desde la perspectiva del presidente Trump, es claro que, si queremos tener una relación comercial beneficiosa con México y algún tipo de acuerdo, también deben colaborar en este tema. Obviamente, también en temas de seguridad fronteriza y otros asuntos que están fuera de mi jurisdicción”, expresó el funcionario.
Las declaraciones ocurren cuando México y Estados Unidos retomaron el martes 21 de julio su tercera ronda bilateral de negociaciones sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y la primera desde que el gobierno de Trump rechazó el 1 de julio extender el acuerdo por otros 16 años y activó revisiones anuales hasta 2036.
Entre los temas que revisarán los equipos técnicos de ambos países, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), están:
¿Qué postura sostiene México? Sheinbaum afirmó que México buscará alcanzar acuerdos de fondo durante esta tercera fase, de modo que las revisiones anuales posteriores funcionen como una lista de comprobación del cumplimiento y no como negociaciones completas.
ENTRAN HOY EN VIGOR NUEVOS ARANCELES
Estados Unidos aplicará a partir de hoy aranceles del 10 por ciento mínimo a decenas de países, en sustitución de un gravamen que expira y que fue implementado por el presidente Donald Trump a principios de este año.
Los nuevos aranceles serán del 10 por ciento y del 12.5 por ciento a 60 socios comerciales, entre ellos la Unión Europea, debido a las acusaciones de una aplicación laxa de las prohibiciones sobre el trabajo forzoso, justo cuando expira un arancel global temporal del 10 por ciento, informaron el jueves funcionarios.
“Esta medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses”, explicó el texto.
Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso, explicó la oficina del Representante Comercial (USTR por sus siglas en inglés) en un comunicado.
La medida constituye otro esfuerzo de la Casa Blanca por recuperar la visión de campaña de Trump de un arancel casi global, después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló en febrero los gravámenes “recíprocos” del 10 por ciento al 50 por ciento que se impusieron el año pasado en virtud de una ley de emergencia nacional para intentar reducir el déficit comercial.









