Miles de israelíes, incluidos ministros y activistas de derecha, marchan hacia la frontera con la franja con esa demanda
Frontera Gaza-Israel.- Miles de israelíes, incluidos colonos y activistas de derecha, marcharon este domingo hacia la frontera con la franja de Gaza para exigir al gobierno el restablecimiento de los asentamientos en el territorio palestino devastado por la guerra, según constató un periodista de de la agencia France Press.
Los manifestantes se congregaron cerca de la frontera antes de dirigirse a la valla que bordea el extremo norte del territorio, donde las fuerzas de seguridad israelíes se desplegaron para impedir su avance.
“Marchamos hoy para decirle al gobierno israelí y mostrarle al mundo que esta tierra nos pertenece, que Gaza nos pertenece de verdad y que queremos regresar”, declaró Daniel Sellem, uno de los participantes. “Vivíamos aquí antes de ser expulsados en 2005”, agregó.
Según Daniel Sellem, el objetivo es aumentar la presión sobre el gobierno para que permita el regreso a la franja de Gaza. Otro participante, Yechiel Greenblum, cree que esta manifestación “marca el inicio” de una campaña para el regreso de las comunidades israelíes al enclave.
“Estamos organizando una gran marcha de regreso a la franja de Gaza, donde los judíos han vivido durante cientos, incluso miles de años”, declaró, al asegurar que la retirada de los asentamientos en 2005 fue sólo temporal. Miembros del gabinete israelí y parlamentarios se han sumado a la marcha.
La manifestación desafió una orden militar que restringió su ruta en el último minuto ante la preocupación de que algunos participantes planearan cruzar la valla hacia el territorio palestino asediado.
La movilización es la señal más reciente de cómo los llamamientos a reasentar Gaza han pasado de los márgenes de la política a formar parte del discurso político principal de Israel.
El partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu figuraba entre los patrocinadores de la manifestación, a pesar de su insistencia en que Gaza no será repoblada.
Anteriormente el ejército israelí declaró la zona circundante como zona militar cerrada durante 24 horas, alegando que tenía como objetivo impedir que los manifestantes cruzaran a Gaza.









