Cada bimestre cuando los adultos mayores beneficiarios del programa federal de pensiones cobran, deben esperar hasta dos horas para poder obtener la dispersión del dinero, debido a que en la ciudad sólo existen dos sucursales para atender a más de 80 mil beneficiarios, quienes deben esperar a las afueras de las pequeñas instalaciones del Banco del Bienestar, las cuales no se dan abasto para atender a los usuarios.
Los adultos mayores, quienes por su fragilidad no deben permanecer a la intemperie y en las altas temperaturas que sofocan la ciudad, deben hacer fila para poder cobrar su pensión, esperando que el cajero no presente fallas, pues de lo contrario deben pasar a ventanilla para su atención y regularmente una o dos personas atienden a la ciudadanía.
Las sucursales de La Fe en Diagonal Lauro del Villar S/N, en el poniente de la ciudad y en Pablo Peña S/N en la colonia Los Presidentes, al sur de Nuevo Laredo, se ven rebasadas por la cantidad de personas que acuden a recibir la pensión, por lo que durante un recorrido se notó que sólo una pequeña lona cubre a los adultos mayores, quienes acuden con algún familiar, esperando avanzar lo más rápido posible.
Oscar, un ciudadano que acudió acompañando a su padre, consideró que las instalaciones son insuficientes, además del personal que hay en ellas, consideró que deberían de tomar cartas en el asunto para evitar que los adultos mayores se asoleen y puedan enfermar.
“No es suficiente el espacio, uno debe de esperar hasta dos horas para llegar al cajero o a la ventanilla, debe de haber más personal para que avancen más rápido y que atiendan a la gente”, dijo Oscar.
Mientras que María, una beneficiaria dijo que en otras ocasiones hay menos personas, pero que ahora sí le tocó esperar más tiempo, por lo que consideró que sí deberían de adecuar además un espacio para estacionar sus vehículos, pues en el caso de ella, lo dejó estacionado en un lugar inadecuado y debía cruzar la avenida para llegar a su vehículo.
“A lo mejor pedimos mucho, pero por lo menos que para las personas que también traen un problema de movilidad no sea tan complicado, porque las temperaturas tampoco ayudan, ahorita aquí desafortunadamente no hay aire acondicionado aquí en la oficina, aquí afuera corre el aire, pero allá adentro nos estuviéramos sofocando”, consideró María.








