JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
Sé de casos en los que por cualquier motivo, la falta de aplicación de una vacuna marcó toda la vida de la víctima del padecimiento y los tutores… en los casos que sobrevivieron.
Ahora hay quienes ven como algo ordinario, o incluso quienes pasan sin ver, el hecho de que Tamaulipas sea el único estado donde no se han presentado contagios de sarampión dentro de la pandemia existente.
Peor aún, también los hay quienes se encuentran expectantes, haciendo votos porque pronto llegue algún contagio para poder “lanzar la caballería” contra las autoridades de salud domésticas y el gobierno del Estado.
¿Qué no?, ¿quiénes? Solo basta recordar los casos del gusano barrenador del ganado, que desde que apareció en una entidad del sur del país, los agoreros del desastre, saqueadores del Estado en el sexenio pasado, empezaron a pronosticar su llegada, endosando culpas a quienes ahora hacen lo que ellos destruyeron ayer.
Las autoridades norteamericanas esperaban para mediados del año pasado la llegada a sus tierras más bajas -colindantes con Tamaulipas-, en el avance inexorable del padecimiento animal, pero no se cumplieron esos pronósticos.
Fue hasta fines del año pasado que llegó el primer caso al sur de Tamaulipas y ahí se ha mantenido por casi medio año, atendido y aislado sin pérdidas en el hato.
Como quiera, los depredadores públicos que mantienen como vocero al único que aún conserva el fuero dentro de la pandilla, siguen magnificando los hechos y endosando culpas a quienes aparecen en verdad como salvadores y recuperadores de todo el daño que ellos dejaron.
La relatoría viene cuento, por los hechos del fin de semana, cuando el Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA aplicó la primera dosis, en Victoria capital, de lo que se denomina la Semana Nacional de Vacunación.
Mil profesionales de la salud aplicarán en estos días, 48 mil 843 vacunas, de la hexavalente y la antisarampión, en 563 módulos instalados por los virados frentes del sector salud y a través de brigadas suyas, que ya operan en todo el estado.
El mandatario estatal convocó al pueblo a aprovechar la disponibilidad institucional y acudir a que le apliquen las vacunas a los menores de casa que están en edad de ello, con lo que Tamaulipas muy seguramente ha de refrendar el liderazgo nacional como el único estado sin casos activos de sarampión, por ejemplo.
Que sea doctor el Gobernador, no ha limitado para que Tamaulipas ocupe lugares de vanguardia en el desarrollo de infraestructura, con proyección, gestiones y acuerdos con el gobierno federal y la iniciativa privada, desperdigando el desarrollo por todos los rumbos de la geografía estatal.
Pero esa sensibilidad, vocación y preparación de galeno, sí ha incidido en lo que más daño hicieron los que se fueron del poder estatal: la salud pública de los tamaulipecos.
En el arranque de la campaña, dada en torno del festejo del Día del Niño en la que estuvo acompañado de su esposa, la doctora MARÍA DE VILLARREAL, el Gobernador dijo que así le debemos de hacer contra todos los padecimientos que podemos prevenir a través de este avance médico y científico que son las vacunas, en el que su sistema de Salud está atento de proveer las mejores vacunas para las etapas de desarrollo de nuestra niñez y nuestros adolescentes.
El ya famoso e institucionalizado DIFZania, donde dependencias, entes autónomos y poderes del estado concurren, a convocatoria del Sistema DIF Tamaulipas, presidido por la señora MARÍA, para llevar alegría y diversión a los niños, este año se celebró dentro del Recinto Ferial del Estado.
El Gobernador y su esposa se vieron sonrientes, disfrutando y compartiendo la alegría de los menores que a lo largo del día y hasta horas de la noche, se salvaron en los juegos, competencias, alimentos, bebidas y espectáculos dispuestos para ellos.
Cuando se quiere, se puede. Como cantó el Príncipe: sin trampas, sin complejos, sin secretos, sin espinas






