Aficionados en el Estadio Cuauhtémoc hicieron el grito discriminatorio en varias ocasiones, hasta que el árbitro detuvo el partido.
El partido entre Cruz Azul y LAFC, correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Concacaf Champions Cup, fue detenido debido a que se aplicó el protocolo por el grito discriminatorio que apareció en la cancha del Estadio Cuauhtémoc de parte de la afición de la Máquina hacia Hugo Lloris, portero del conjunto angelino.
El grito discriminatorio se empezó a escuchar desde el minuto 21, apenas tres minutos después de que Cruz Azul hizo el 1-0, 1-3 en el global, con un penal de Gabriel Fernández.
Desde ese momento, la afición lo repitió cada vez que Hugo Lloris realizaba un saque de meta o incluso cuando el portero francés ejecutó un tiro libre cercano a su área.
El grito discriminatorio volvió al 23’. Al 26’ el sonido local lanzó la primera advertencia, en la que informaban a los aficionados sobre las sanciones que podrían recibir en caso de alterar el orden en el Estadio Cuauhtémoc.
A pesar de la primera advertencia, el grito discriminatorio apareció en cinco ocasiones, al 31’, 33’, 37’, 45’, y en el tiempo agregado de la primera parte, antes del medio tiempo en la cancha del Estadio Cuauhtémoc.
Durante los 15 minutos de receso, el sonido local lanzó dos advertencias más, pero al 55’, apenas en el primer saque de meta de Hugo Lloris en el segundo tiempo, volvió a escucharse el grito discriminatorio, lo que desencadenó que se aplicará el paso 1 del protocolo.
Iván Barton detuvo el partido por cinco minutos, mientras que los jugadores se reunieron en el centro del terreno de juego y en el sonido local, así como en las pantallas, se informaba que el partido se detuvo por el grito discriminatorio.
Las acciones volvieron al Estadio Cuauhtémoc, pero el grito discriminatorio ya no apareció más. A pesar de que la afición chifló previo a los saques de meta de Hugo Lloris, ahora lo acompañaron con el grito “azul, azul, azul…”.









