En una tarde fría, los Pumas sacaron las garras y encendieron el ambiente en el Estadio Olímpico Universitario para imponerse 2-0 ante Monterrey con una gran actuación de Álvaro Angulo, quien anotó los dos goles del partido y volvió a ser el lateral que el equipo necesitaba en la cancha.
Aquellos Rayados del torneo pasado que lucían con su futbol, quedaron helados en la Ciudad de México y siguen agravando sus problemas al acumular su tercera derrota que, por ahora, los tiene fuera de puestos de liguilla.
En el inicio del partido, Pumas aprovechó muy bien los espacios y su velocidad, además de que supo entender que la ausencia del lateral Stefan Medina dejaba un espacio en la lateral de Rayados.
Así llegó el primer gol con un centro de Alan Medina por la banda derecha al segundo poste donde apareció Angulo y remató a portería para colocar el 1-0.
Estaba solo, sin ningún rival que pudiera hacerle sombra, así que no le costó trabajo poner el esférico en el poste contrario al arquero. Rayados pudo despertar, pero sus disparos chocaron una y otra vez contra la muralla Keylor Navas.
Además de que otros jugadores como Sergio Canales, Uros Durdevic y Luca Orellano no podían hilvanar jugadas que realmente pudieran entrar a portería. Del otro lado de la cancha, el arquero Luis Cárdenas sufrió con los contragolpes felinos.
Afortunadamente Juninho no salió en su noche ya que echó a perder un mano a mano que tiró justo a donde estaba el meta.
El 2-0 llegó en una jugada de tiro de esquina, donde el delantero Robert Morales remató de cabeza y Cárdenas logró atajar, pero dejó el esférico suelto y listo para el colombiano Angulo que empujó el balón a las redes para sentenciar el marcador. Pumas siguió jugando a una alta intensidad, pero de forma muy imprecisa. Sí, llegaban al área, pero fallaban en el último toque. Volvían a tener buenas triangulaciones, pero tomaban mal la última decisión y sus opciones claras de gol se diluían.









