El gobernador de Texas realizó la solicitud luego de la muerte de otro ciudadano a manos de agentes federales
EL PASO, TX. – El gobernador de Texas, Greg Abbott, pidió el lunes a la Casa Blanca “recalibrar” la misión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) con el objetivo de recuperar la confianza pública, luego de que agentes federales mataran a un segundo manifestante en Minnesota durante el fin de semana.
Sus declaraciones se producen en medio de una creciente polémica nacional por el uso de la fuerza en operativos migratorios y protestas relacionadas con la política migratoria del presidente Donald Trump.
El caso más reciente ocurrió el sábado en Minneapolis, donde un agente de la Patrulla Fronteriza disparó y mató a Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos que participaba en una protesta contra redadas migratorias.
De acuerdo con autoridades, Pretti se encontraba entre un grupo de manifestantes cuando la situación escaló.
Las circunstancias exactas del tiroteo siguen bajo investigación, pero el hecho provocó nuevas protestas y reavivó el debate sobre el papel de las agencias migratorias federales en tareas de control de multitudes y seguridad pública, particularmente lejos de la frontera sur.
La muerte de Pretti se suma a otro incidente fatal ocurrido semanas antes en Minnesota, cuando una mujer identificada con el apellido Good murió durante una operación relacionada con la aplicación de leyes migratorias.
Ambos casos han generado demandas de mayor supervisión federal, así como desafíos legales contra las tácticas empleadas por ICE y la Patrulla Fronteriza.
Un juez federal tiene previsto escuchar argumentos en torno a la ofensiva migratoria en el estado, mientras organizaciones civiles y líderes políticos cuestionan la expansión del rol de estas agencias.
En una entrevista con el conductor conservador Mark Davis, Abbott afirmó que las autoridades migratorias deben “volver a lo que se propusieron desde un inicio”, que —según dijo— es remover del país a personas que se encuentran en Estados Unidos sin autorización, pero hacerlo de manera estructurada y sin provocar enfrentamientos en las comunidades.
El mandatario subrayó que ICE es una corporación de aplicación de la ley y que corresponde a la Casa Blanca restablecer el respeto hacia sus agentes, una tarea que reconoció como compleja dadas las circunstancias actuales.









