CDMX. – Reem Alsalem, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, señaló que, aunque en el mundo se han adoptado más de mil 700 reformas legales en materia de igualdad de género, la violencia contra ese sector de la población continúa “en niveles epidémicos”.
Al participar en el “Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas”, expuso que México ha asumido compromisos relevantes, pero aún enfrenta retos para traducir los avances normativos en condiciones de seguridad y justicia.
“México ha asumido compromisos importantes, ha aceptado recomendaciones internacionales en materia de feminicidio, desaparición y violencia de género. Sin embargo, pese a los avances normativos, la violencia contra las mujeres continúa en niveles epidémicos, incluido también este país”, declaró.
Alsalem calificó como “alarmantes” las cifras de feminicidio y apuntó que sólo durante 2024 se contabilizaron 30 mil mujeres asesinadas intencionalmente en el mundo, 60% de ellas a manos de parejas íntimas y familiares.
“Esto representa unas 137 niñas y mujeres cada día”, sostuvo. La relatora también condenó la prostitución y el matrimonio infantiles, y afirmó que estos casos se suman a otras expresiones de violencia.
En ese marco, señaló factores que, dijo, obstaculizan una atención efectiva: “Se deben a que no hay datos desagregados, sigue la corrupción, la impunidad, y las respuestas judiciales con perspectiva de género no están garantizadas”.
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, reconoció que la violencia contra las mujeres y las niñas se ha convertido en uno de los desafíos más profundos en México y planteó que se requieren instrumentos eficaces para su erradicación.
“Para erradicar este desafío se requieren leyes eficaces, presupuestos suficientes y políticas públicas sostenidas. Un lugar prioritario hoy lo ocupa este tema en la conversación pública y es también en las decisiones del Estado en donde se debe manifestar esa prioridad. Hoy, nadie puede negar que la violencia de género debe ser una prioridad y no podemos bajar la guardia, ni desde la ley, ni desde la política pública y mucho menos desde el presupuesto”, expresó.
La legisladora explicó que desde el Poder Legislativo se han impulsado cambios para avanzar en la paridad, aunque advirtió que el avance jurídico no resuelve por sí mismo la situación en el entorno social. “Ganar la batalla legal no significa haber ganado ya la batalla social”, dijo.









