En un histórico y emotivo recibimiento marca el inicio de una nueva etapa pastoral tras casi dos años de sede vacante
Con una ceremonia solemne cargada de fe, simbolismo y profunda emoción, la Diócesis de Nuevo Laredo recibió este 14 de enero a su nuevo pastor, Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez, quien fue ordenado y tomó posesión canónica como cuarto obispo, marcando un momento histórico para la comunidad católica de la Diócesis de Nuevo Laredo.
Las actividades iniciaron desde temprana hora con actos previos de gran significado espiritual. En el Templo del Santo Niño, Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez realizó su Profesión de Fe y Juramento de Fidelidad, acto mediante el cual ratificó públicamente su comunión con la Iglesia y su compromiso pastoral ante Dios y el pueblo fiel.
El nuevo obispo, acompañado por el Nuncio Apostólico en México, Joseph Spiteri; el Administrador Apostólico de la Diócesis, Monseñor Rogelio Cabrera López; el Arzobispo de Chihuahua, Monseñor Constancio Miranda Weckmann, y miembros del Colegio de Consultores, realizó un momento de oración ante el Santísimo Sacramento, en un ambiente de recogimiento y profunda espiritualidad.
El entusiasmo de la feligresía se desbordó en las calles de la ciudad durante el recorrido simbólico que partió del Monumento a Benito Juárez rumbo a la Catedral del Espíritu Santo.
Cientos de fieles formaron una valla humana, portando globos, pancartas y mensajes de bienvenida, para saludar al nuevo obispo y expresar su alegría por el fin de casi dos años de sede episcopal vacante.
A las 12:00 del mediodía, en la Catedral del Espíritu Santo, se celebró la Misa solemne de ordenación episcopal y toma de posesión canónica, presidida por el Nuncio Apostólico Joseph Spiteri, en representación del Papa León XIV.
Durante la eucaristía, Monseñor Luis Carlos Lerma Martínez fue consagrado oficialmente como obispo y asumió formalmente la guía pastoral de la diócesis.
La celebración congregó a numerosos sacerdotes, obispos, religiosas, seminaristas y fieles provenientes de distintas regiones del país, quienes acompañaron este trascendental momento con oraciones, aplausos y muestras de afecto.
Monseñor Luis Carlos es originario de Delicias, Chihuahua, y fue designado por la Santa Sede el 7 de octubre de 2025.
Con una sólida formación teológica y una amplia trayectoria pastoral, llega a Nuevo Laredo con la encomienda de fortalecer la fe, promover la unidad e impulsar una Iglesia cercana a las realidades sociales de esta estratégica ciudad fronteriza.
Con ello, la comunidad católica vive este acontecimiento como un signo de esperanza, renovación y continuidad, augurando una nueva etapa de crecimiento espiritual, compromiso social y acompañamiento pastoral para las familias de Nuevo Laredo.
ASISTE ALCALDESA

La alcaldesa destacó la trascendencia del momento que vive la Diócesis y el impacto positivo que tiene para la vida pública y social de la ciudad, subrayando el respeto institucional del Gobierno Municipal hacia todas las creencias y expresiones de fe.
“Usted llega hoy para convertirse en el cuarto Obispo de la Diócesis de Nuevo Laredo, y lo hace en una etapa de gran optimismo y renovación, donde su presencia viene a fortalecer el espíritu de unidad que tanto nos distingue como comunidad. La fe es, sin duda, un motor poderoso que mueve voluntades y transforma realidades. En el Gobierno Municipal que me honro en encabezar, estamos convencidos de que la promoción de los valores, el respeto, la solidaridad y la paz, es el camino más sólido para construir la sociedad que todos anhelamos”, expresó.
La alcaldesa, refrendó la disposición del Gobierno Municipal para mantener una relación de colaboración institucional con todas las organizaciones religiosas, siempre en un marco de respeto, pluralidad y diálogo, orientado al bienestar colectivo.
“Quiero reiterar hoy el compromiso total de esta administración para coadyuvar con usted y con todos los grupos religiosos de nuestra ciudad. Nuestra meta es común: trabajar por la cohesión social, por el bienestar de nuestras familias y por un Nuevo Laredo donde la armonía sea el lenguaje que nos una a todos”, señaló.









