El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se presentó el 6 de noviembre de 2023 en un tribunal de Nueva York para testificar en un caso de fraude financiero que pone en peligro su imperio inmobiliario y podría afectar sus aspiraciones políticas de cara a las elecciones de 2024.
Trump enfrenta acusaciones de inflar el valor de sus activos con el fin de beneficiar a su empresa familiar. Esta es solo una de las múltiples investigaciones legales que rodean al expresidente y que podrían influir en su futura candidatura presidencial.
El magnate, de 77 años, es el primer expresidente en más de un siglo en comparecer como acusado en un proceso judicial. Durante su testimonio, se quejó de que el juicio era «injusto» y lo calificó como una «interferencia electoral» llevada a cabo por los demócratas.
Trump afirmó que las declaraciones financieras de su empresa no eran documentos a los que los bancos prestaban mucha atención y desestimó la importancia del valor de su marca.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, busca una multa de 250 millones de dólares en este caso. Tanto James como el juez Arthur Engoron han sido objeto de la ira de Trump, quien ha sido multado por violar una orden de silencio impuesta después de hacer comentarios críticos en redes sociales.
Hasta ahora, dos de los hijos de Trump, Donald Jr. y Eric, han declarado en el caso. La oficina de James ha presentado pruebas de que Trump infló su patrimonio neto en documentos financieros entre 2014 y 2021.
Los abogados de Trump han negado las acusaciones de fraude, argumentando que las valoraciones inmobiliarias son subjetivas y que los bancos que otorgaron préstamos a su organización no sufrieron pérdidas.
El juez debe pronunciarse sobre posibles delitos financieros adicionales y determinar el monto de las multas, que podrían ascender a 250 millones de dólares.









