Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, extendió una invitación al mandatario chino, Xi Jinping, para asistir a su toma de posesión el próximo 20 de enero en Washington. Según reportes iniciales de CBS News, la invitación fue emitida poco después de las elecciones presidenciales en noviembre, aunque no se ha confirmado si Xi aceptará la propuesta.
La portavoz de transición de Trump, Karoline Leavitt, afirmó que aún se desconoce la respuesta de Xi Jinping y evitó mencionar a otros líderes mundiales invitados al evento. Destacó que Trump busca mantener un diálogo abierto con aliados y competidores estratégicos, enfatizando siempre los intereses de Estados Unidos.
Trump ha afirmado en entrevistas recientes que mantiene buena comunicación con Xi, aunque sus relaciones diplomáticas enfrentan tensiones. Durante su campaña, Trump amenazó con imponer un arancel del 10% a los productos chinos si Beijing no toma medidas para frenar el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos, y sugirió que los aranceles podrían llegar hasta un 60%. Estas declaraciones generaron advertencias por parte de medios estatales chinos sobre el riesgo de una guerra comercial destructiva.
La invitación a Xi Jinping representa un gesto diplomático significativo, pero también refleja las complejas dinámicas entre ambas potencias. Por su parte, el Kremlin confirmó que el presidente ruso, Vladimir Putin, no ha recibido una invitación para asistir al evento. La estrategia de Trump para su mandato apunta a reforzar el diálogo con líderes clave, incluso en medio de tensiones comerciales y políticas.









