La Casa Blanca anunció que Estados Unidos aplicará aranceles a cualquier país que imponga barreras comerciales contra productos y servicios estadounidenses. Según la portavoz Karoline Leavitt, la medida busca responder a prácticas que han afectado la economía nacional, y no se harán excepciones en la aplicación de estos impuestos.
Donald Trump ha insistido en la implementación de aranceles recíprocos, asegurando que estos serán más bajos que los impuestos que otros países aplican a Estados Unidos. La administración republicana prevé que esta política impulse la manufactura nacional y genere un “renacimiento” económico, aunque expertos advierten sobre posibles aumentos en los costos de producción y precios para los consumidores.
El mandatario destacó que el 2 de abril marcará un “Día de la Liberación” económica, con la imposición de tarifas que cambiarán las reglas del comercio. Se espera que los nuevos aranceles sean anunciados oficialmente en las próximas horas, en medio de la preocupación de grandes fabricantes que dependen de cadenas de suministro globales. A pesar de los riesgos económicos, Trump sigue firme en su decisión de proteger la industria estadounidense.
