El miércoles, trabajadores de la salud de los 43 municipios de Tamaulipas tomaron las oficinas de la Secretaría de Salud estatal en protesta por la falta de basificación para más de 4,000 empleados. Por la mañana, más de un centenar de personas colocaron candados en la puerta principal del edificio y anunciaron que no la abrirían hasta que tuvieran una entrevista con el titular de la Secretaría de Salud, Vicente Joel Hernández Navarro.
Los trabajadores exigen ser basificados, lo que implica la garantía de empleo permanente. Desde marzo, habían estado buscando un diálogo sobre esta cuestión y alegan que un acuerdo para llevar a cabo mesas de diálogo no se ha cumplido.
Se estima que alrededor de 4,000 trabajadores de áreas médicas, paramédicas, promotores, vectores y administrativas buscan obtener una base. Algunos de estos trabajadores han estado empleados durante más de 18 años y afirman que no se les ha reconocido su antigüedad en el trabajo.
Los manifestantes mencionaron que no se opondrían a ser incorporados al IMSS Bienestar o ser basificados por el estado, ya que estas medidas beneficiarían a sus familias. Además, hicieron referencia a un aval por parte del Presidente de la República, quien había prometido brindar certeza laboral a este tipo de trabajadores a nivel nacional.
Los trabajadores también solicitaron la intervención del gobernador para abordar su situación y ayudar a resolver este problema. Vale la pena destacar que este grupo ya había expresado sus preocupaciones durante el sexenio anterior, pero se enfrentó a amenazas que los llevaron a detener sus peticiones en ese momento.









