Tras el reciente caso de influenza aviar en Durango, Tamaulipas prende las alarmas, pero mantiene la calma. El secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores, aseguró que en el estado no hay rastros de esta enfermedad.
“Somos un estado libre de gripe aviar”. El funcionario explicó que los filtros sanitarios siguen firmes en los puntos de control por la influenza aviar en Tamaulipas, especialmente con apoyo de la Secretaría de Salud. Aunque la producción de aves no es muy fuerte en el estado, sí hay un monitoreo constante en las zonas colindantes con entidades productoras como Nuevo León. “Aquí no tenemos mucha explotación avícola, pero sí en Nuevo León, entonces ahí es donde se vigilan”.
Sobre la producción local, Varela dijo que es mínima, con pequeños criaderos en puntos específicos como El Olivo, en Ciudad Victoria. También aclaró que no se importan aves vivas, solo carne de pollo.
En cuanto a otras enfermedades que pueden pasar de animales a personas, mencionó la brucelosis y la tuberculosis, aunque subrayó que están bajo control.
“Había en la frontera. Aquí en Victoria también había unas pequeñas granjas en El Olivo, pero no somos una zona avícola. Importamos carne, pero no pollos vivos. Sí ha habido casos, pero se atienden inmediatamente con la Secretaría de Salud y Coepris”.
Por otro lado, habló sobre las recientes lluvias que cayeron en Reynosa y zonas agrícolas cercanas. Aunque hubo encharcamientos, al final fueron más las ganancias que las pérdidas.
Eso sí, insistió en que Tamaulipas necesita más agua para volver a destacarse como potencia agrícola nacional.
“Sí hubo encharcamientos, pero los drenajes estaban llenos y permitieron drenar las parcelas. Muchos usaron bombas charqueras. Realmente los daños fueron menores. Si tuviéramos la presa Falcón llena, sembraríamos todo el 025 de maíz. Nos iríamos arriba en las producciones”.
Finalmente, se mostró esperanzado con el futuro del campo tamaulipeco. “Ojalá que nos siga lloviendo y que el precio y las lluvias nos ayuden para sacar una buena cosecha”.










