SpaceX lanzó el miércoles un lote inaugural de satélites espía operativos como parte de una nueva red de inteligencia estadounidense diseñada para mejorar los poderes de vigilancia espacial del país.
La red de espionaje, anunciada a principios de este año, muestra cómo SpaceX está construyendo cientos de satélites para la Oficina Nacional de Reconocimiento de Estados Unidos, una agencia de inteligencia, para un vasto sistema en órbita capaz de detectar rápidamente objetivos terrestres en casi cualquier parte del mundo.
El cohete Falcon 9 de SpaceX despegó de la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en el sur de California.
Este lanzamiento refuerza la creciente confianza del gobierno estadounidense en SpaceX para misiones sensibles. La empresa, liderada por Elon Musk, ha dominado el mercado estadounidense de lanzamiento de cohetes y se ha convertido en el mayor operador de satélites del mundo con su red Starlink, un sistema comercial de miles de satélites de internet de banda ancha.
SpaceX, fundada en 2002, tiene como misión reducir los costos de los viajes espaciales y hacer posible la colonización de Marte. Ha logrado hitos significativos, como el desarrollo del cohete reutilizable Falcon 9 y la cápsula Dragon, utilizada para transportar carga y tripulación a la Estación Espacial Internacional (EEI).
En 2020, SpaceX se convirtió en la primera empresa privada en enviar astronautas a la EEI con la misión Demo-2. Además, está desarrollando el cohete Starship para misiones interplanetarias, revolucionando la industria espacial con su innovación en cohetes reutilizables, que hacen los vuelos espaciales más accesibles y sostenibles.









