En un acto de censura previa nunca visto en México, los herederos de Vicente Fernández pretenden parar la bioserie realizada por Televisa con base en el libro de la escritora argentina Olga Wornat El último rey: la biografía no autorizada de Vicente Fernández.
El polémico libro que está a la venta en todo el país desde hace más de tres meses, hoy por hoy no ha tenido problema, que se sepa, de demanda alguna que impida a Editorial Planeta o su autora hacer promoción del mismo y que se pueda adquirir en las principales librerías.
Sin embargo, desde hace poco más de un mes se supo que Televisa compró los derechos del polémico libro que, si bien hace un reconocimiento a la vida de Vicente Fernández, también trata delicados y oscuros aspectos de él y su familia que son públicos y jamás han sido desmentidos.
QUISIERON INTERVENIR LOS SERVIDORES DE CONTENIDOS DE LA EMPRESA
Esto inquietó a la familia Fernández y, en complicidad con el titular del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Alfredo Rendón, el pasado 11 de marzo, a las 18:00 horas, siendo viernes y en horas inhábiles, un operativo de más de 25 inspectores se presentó en las distintas instalaciones de Televisa en la Ciudad de México, queriendo intervenir los servidores de contenidos de la empresa para asegurar el material grabado de la bioserie.
La maniobra promovida por la familia Fernández, en complicidad con el IMPI, viola la ley, la libertad de expresión y busca aplicar censura de la manera más burda a un material audiovisual que aún no ha salido a la luz y que no busca afectar su honra o integridad.
Otro hecho que deja ver lo autoritario de las acciones de la familia del querido Charro de Huentitán, en complicidad con la autoridad, es que se sabe que, previamente, habían dado a Televisa derechos de explotación de un gran catálogo de sus canciones, a cambio de un importante acuerdo económico para que la televisora pudiera hacer un material audiovisual que recordara la memoria del ícono de la música vernácula, pero parece que pretensiones económicas mayores han hecho que cambien su punto de vista.

LA FAMILIA NO QUIERE QUE SE CONOZCA TODA LA VERDAD
Estos actos tan radicales en contra de la libertad de expresión no tienen antecedente en la historia de los contenidos audiovisuales en México. Ni siquiera cuando se dio la polémica de intento de censura de la película El crimen del padre Amaro (2002); con un gobierno cercano a la iglesia católica, la autoridad se prestó a apoyar un acto de censura como el que se pretende implementar hoy.
Es claro que la familia Fernández no quiere que se conozca toda la verdad sobre la vida del ícono de la canción mexicana, un ser humano como cualquiera, con momentos brillantes que lo han hecho inmortal, pero también con situaciones personales escandalosas y controversiales.








