Elsa Capuntas
Lucrecia.- Gumercindo lánzate por unas cubetas, esta el agua que no para , llueve mas adentro que afuera!
Gumercindo.– Ya vas a empezar con la pedidera, no lo pueden ver a uno sentado porque todo se te ofrece, es mi único día de descanso . Pa que quieres cubetas?, ponle un trapeador y ya! Como te la complicas ,vive y deja vivir.
Lucrecia.- El trapeador ya dio lo que tenia que dar, no es suficiente, que no estas viendo como esta la cosa, se cayo el cielo! Y se esta metiendo el agua por los techos y la calle ya se inundo, donde suba un poco mas , nos va llegar como una ola y al rato van andar flotando los muebles.
Gumercindo.- Pos a ponernos los trajes de baño, ya hacia falta la bendita lluvia, todas las presas de la zona norte estaban bien secas, y los ríos no cantaban mal las rancheras, en los ranchos el pobre ganado estaba pasando sus tremendos estragos y no se diga en los campos de cultivo, Dios quiera que se aliviane la sequia y se pueda colectar un guen de agua para que recarguen pilas.
Lucrecia.- Pos si viejo pero la lluvia debe caer allá en donde se requiere no aquí dentro de la casa.
Gumercindo.-Bueno yo me pregunto, porque estamos batallando con los techos? junte una lanita que te di pa impermeabilizarlos, que paso?
Lucrecia.- Nada, solo que don Gaspacho no vino cuando quedo de venir luego nosotros salimos ese fin de semana de viaje a nuestras vacaciones y pos compre unas cuantas baratijas porque no tenia que ponerme.
Gumercindo.- Entonces te gastaste todo el dinero en garras? Pero si el closet que tenemos esta ocupado y a reventar de puros tiliches tuyos! Lo que pasa es que a ti no se te puede confiar nada y ahorita que necesitamos la tranquilidad de los techos andamos pariendo cuates.
Lucrecia.- Como haces preguntas , estas peor que los del inegi. Vete ya por las cubetas que se desato Tláloc!







