La organización Save the Children ha lanzado una denuncia contundente sobre el alcance de la violencia y el horror en los Territorios Palestinos Ocupados, especialmente en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, describiendo la situación como un repunte alarmante de la violencia.
La directora de programas de Save the Children en Ramala, Gloria Donate, expresó su consternación ante la escalada de violencia, calificándola como «espectacular» y sin precedentes. Expresó su desaliento al observar cómo la comunidad internacional no ha podido intervenir para evitar esta situación que describe como «horrorosa» y que está teniendo un impacto devastador en la población civil.
La imposibilidad de estructurar un plan de respuesta humanitaria debido a las condiciones extremas en la región ha sido destacada por Donate, quien mencionó el desplazamiento forzoso de población hacia el sur de la Franja de Gaza. La magnitud del conflicto ha llevado a un sobrepoblamiento extremo en refugios y centros de acogida, exponiendo a miles de personas, incluidos trabajadores de Save the Children, a condiciones precarias y peligrosas.
La situación sanitaria también ha sido gravemente afectada, con un notable aumento de problemas de salud, particularmente en niños pequeños, debido al deterioro de las condiciones de higiene y saneamiento a raíz de los bombardeos israelíes contra infraestructuras críticas. Save the Children hace un llamado urgente a un alto al fuego definitivo para evitar más pérdidas de vidas inocentes y el deterioro continuo de las condiciones humanitarias en la región.









