El ejército ruso ejecutó ayer medidas para preparar a soldados, vehículos y misiles con el fin de «defender la soberanía y la integridad» del país.
Rusia inició la primera fase de ejercicios con armas nucleares no estratégicas. Durante esta etapa, las tropas se especializarán en el uso de cargas de munición especial para el sistema de baterías de misiles táctico-operativo Iskander, así como en su traslado encubierto hacia posiciones más adelantadas.
El Ministerio de Defensa ruso informó que el personal de las formaciones de misiles del Distrito Militar Sur está practicando tareas de entrenamiento de combate consistentes en obtener municiones especiales para el sistema de misiles táctico-operativo Iskander.
Además, las Fuerzas Aeroespaciales del Distrito Militar Sur de Rusia participarán en los entrenamientos con armamento nuclear táctico, haciendo uso del misil hipersónico modelo Kh-47M2, conocido como Kinzhal.
Estas operaciones se llevaron a cabo en el Distrito Militar Sur, el centro de mando en la ofensiva contra Ucrania, circunscrito a las regiones del Cáucaso norte y la península de Crimea. El objetivo declarado es garantizar que las unidades y los equipos estén preparados para el uso de armas nucleares no estratégicas en respuesta a declaraciones provocativas y amenazas de funcionarios occidentales.
Desde el inicio del conflicto en Ucrania, en febrero de 2022, Vladimir Putin ha mencionado varias veces la posibilidad de recurrir a las armas nucleares. Rusia posee el mayor arsenal de ojivas nucleares en el mundo, con el presidente tomando las decisiones finales sobre su uso.









