Rusia anunció hoy, 17 de julio de 2023, que no prolongará el acuerdo sobre la exportación de granos ucranianos luego de un ataque con drones navales a un puente estratégico que conecta su territorio con la península anexada de Crimea.
Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, declaró a los periodistas que «el acuerdo del Mar Negro ha llegado a su fin de facto hoy». Agregó que una vez que las preocupaciones de Rusia sean satisfechas, el país volverá inmediatamente al acuerdo sobre los cereales.
Durante varios meses, Moscú ha expresado su descontento con el acuerdo sellado en julio de 2022, mediado por Turquía y las Naciones Unidas, el cual ha permitido aliviar los temores de una crisis alimentaria mundial.
El acuerdo ha facilitado la exportación de más de 32 millones de toneladas de grano ucraniano y ha eliminado los obstáculos para exportar productos agrícolas y fertilizantes rusos.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, denunció la semana pasada que los intereses de Moscú estaban siendo ignorados.
El anuncio de Rusia se produce horas después de que drones navales atacaran el puente que une Rusia con la península anexada de Crimea, el cual es crucial para el transporte de suministros a los soldados rusos en Ucrania.
La explosión en el puente de Kerch, en Crimea, provocó que Rusia decidiera no extender el acuerdo sobre la exportación de granos.
Las autoridades rusas informaron que una pareja murió en el ataque y que su hija resultó herida. Este puente ya había sufrido daños en octubre de 2022, en un atentado que Moscú atribuyó a Ucrania, aunque Kiev negó estar involucrado.
La Unión Europea criticó la decisión de Rusia de no renovar el acuerdo, calificándola de «cínica». La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, condenó firmemente esta acción y afirmó que la UE está comprometida en garantizar la seguridad alimentaria de las poblaciones más vulnerables.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, advirtió que la no renovación del acuerdo pondrá en peligro la seguridad alimentaria y el acceso a los cereales y granos para las poblaciones afectadas.
La situación actual amenaza con generar repercusiones tanto en el ámbito económico como en las relaciones internacionales entre Rusia, Ucrania y la Unión Europea.









