Ante la celebración de Navidad y Año Nuevo, el Zoológico de Nuevo Laredo implementó un operativo para proteger a los animales del impacto del ruido provocado por la pirotecnia, así como de las bajas temperaturas propias de la temporada invernal, priorizando su bienestar y salud.
El director del Zoológico, Daniel del Fierro, informó que cada fin de año se activan protocolos preventivos para reducir el estrés en las especies, ya que los estruendos de los fuegos artificiales pueden generar alteraciones en su conducta, apetito y descanso.
“Durante estas fechas reforzamos las medidas de protección para evitar que el ruido de la pirotecnia afecte a los animales, especialmente a las especies más sensibles; buscamos que estén en espacios más tranquilos y seguros”, explicó.
Entre las acciones implementadas se encuentra el resguardo anticipado de los animales en áreas interiores, el acondicionamiento de dormitorios y madrigueras, así como la colocación de barreras naturales que ayuden a amortiguar el sonido.
Asimismo, el personal mantiene vigilancia permanente, sobre todo durante la noche del 24, 25, 31 de diciembre y el 1 de enero, cuando se registra mayor uso de pirotecnia.
Destacó que el ruido excesivo puede provocar estrés, desorientación e incluso lesiones en algunas especies, por lo que la prevención es clave.
“La pirotecnia no solo afecta a las personas, también impacta de manera directa a los animales; por eso hacemos un llamado a la ciudadanía para que evite su uso y celebre de manera responsable”, subrayó.
A la par de estas acciones, el zoológico también activó medidas especiales por el descenso de temperaturas.
Con la llegada del clima invernal, se reforzó el resguardo de especies sensibles al frío, principalmente reptiles, aves y algunos mamíferos, los cuales permanecen en espacios climatizados.
“El frío representa un riesgo importante para ciertas especies, por eso adaptamos sus áreas con calefacción, paja, cobijas especiales y una dieta adecuada que les ayude a mantener su temperatura corporal”, explicó el director.
Además, el equipo médico veterinario realiza monitoreos constantes de salud, verificando que los animales se mantengan estables, activos y sin signos de afectación por el clima o el estrés sonoro.
Estas acciones forman parte de una estrategia integral de bienestar animal que se refuerza en temporada decembrina.









