MIGUEL TIMOSHENKOV
Laredo, Texas. – Es recurrente en temporadas de celebración y movilidad estafas telefónicas en cascada, negociantes, empleados y personas adultas víctimas constantes.
Los estafadores se identifican como policías en diferentes categorías, empleados de servicios públicos o de alguna agencia de cobranza.
“Acuda a un cajero automático ATM y deposite adeudos pendientes o enviaremos por usted”, dicen estafadores engañándolos. “Si se demora mas de media hora procede-remos”.
La policía admitió en declaración escrita que el número de personas víctimas de estafas se incrementó, pero también hay quienes optaron por colgar el teléfono y abandonaron a amenazantes delincuentes que no causaron intimidación con sus arcaicos esquemas de robo a la comunidad.
“La policía ha recibido informes de personas que se hacen pasar por representantes de negocios locales o franqui-cias”, resaltan portavoces. “ Especialmente aquellos que abren tarde en la noche y después de horas, contratan a empleados enseñándoles para que hagan depósitos de dinero”.
Los estafadores son hábiles manejan psicología, aún no conozcan al empleado en las primera impresiones los mi-den y proceden identificando al negociante por su nombre y detalles que el estafado creen en el ladrón para robarlo.
Cuando el depósito queda registrado en el cajero automá-tico, los estafadores retiran el dinero depositado de cual-quier parte del mundo, y los fondos nunca se recuperan.
La policía considera que los negociantes deben estar en constante entrenamiento de empleados que manejan efec-tivo de su empresa.
Que jamás procedan a manejar el dinero, que si acaso ocurren una necesidad les asigne una clave que solamen-te conocerán de acuerdo al protocolo interno.
Porque estafadores proceden numerosas ocasiones al año , en algunas logran objetivos muy jugosos, pero en otras hasta fracasan en robar a las personas.
“Nunca hagan transacciones que impliquen depósitos en efectivo, fondos de almacenamiento, o reciban instruccio-nes de personas desconocidas por teléfono” recomiendan expertos de la policía. “Estafas locales están apareciendo a los residentes también a través de intimidaciones telefó-nicas y amenazas.
Las víctimas pueden verse compensadas por el tono de quien llama y tácticas de engaño. Los delincuentes usan registros públicos y publicaciones de redes sociales para capturar nombres y usar tácticas bien ensayadas. LPD re-comienda nunca reaccionar al miedo de las llamadas tele-fónicas. La recomendación es colgar la llamada y hacer su propia investigación o llamar a la policía antes de seguir las instrucciones de cualquier voz por teléfono.










