LAREDO, TX. – El cuerpo de ingenieros de Estados Unidos se encuentran en la ciudad para realizar estudios en el río Bravo, con el objetivo de instalar boyas a lo largo del afluente y así evitar la migración ilegal, informaron autoridades locales.
“No solamente es cuestión de ponerlas, hay que ver cómo se desvía el agua, que impacto tiene al fondo del agua, el impacto que tiene con la sedimentación y la desviación del agua, son bastantes estudios que nos tienen que informar y eso es lo que prometieron hacernos, así que van a investigan primero y darnos la investigación posteriormente”, comentó el alcalde de Laredo, Dr. Víctor Treviño.
En el Valle de Texas recientemente comenzaron las instalaciones de las boyas. Martin Castro del Centro de Estudios Internacionales para la calidad del Río Grande dice que es preocupante la instalación de estas barreras por su impacto ambiental y lo peligroso que pueden ser, ya que en caso de una crecida pueden convertirse en escombros y dañar la infraestructura de los puentes.
“Se pueden atrapar bajo de los puentes ese representa un riesgo muy serio, las boyas durante una tormenta pueden atrapar gente, pueden atrapar basura, arboles, todo lo que puede salir durante una creciente”.
Castro agregó que estas barreras flotantes pueden causar estragos en el río. “Estas boyas no están diseñadas para ríos como el de nosotros, porque estas boyas están diseñadas para donde hay aguas más profundas”.









