El presidente ruso, Vladimir Putin, ha ordenado la realización de ejercicios nucleares «en un futuro próximo» como respuesta a las declaraciones de líderes de potencias occidentales sobre la posibilidad de desplegar tropas en Ucrania. Desde el inicio del conflicto en Ucrania en febrero de 2022, Putin ha mencionado varias veces la posibilidad de recurrir a armas nucleares.
Los ejercicios, según el Ministerio de Defensa ruso, se centran en el entrenamiento para el uso de armas nucleares no estratégicas, que podrían ser utilizadas en el campo de batalla y lanzadas a través de misiles. El Kremlin justifica estos ejercicios como una respuesta a las declaraciones occidentales sobre un posible despliegue de tropas en Ucrania.
Las tensiones aumentan con las críticas a la retórica del presidente francés, Emmanuel Macron, y otros funcionarios británicos y estadounidenses. Macron ha reiterado la posibilidad de enviar tropas a Ucrania en caso de una ruptura de las líneas del frente por parte de Rusia, aunque actualmente no hay una solicitud ucraniana en este sentido.
Los ejercicios, que involucrarán a la aviación, la marina y las fuerzas del Distrito Militar Sur de Rusia, aún no tienen fecha ni lugar especificados. La doctrina nuclear rusa se enfoca en un uso estrictamente defensivo del arma nuclear en caso de ataque con armas de destrucción masiva o agresión con armas convencionales que amenacen la existencia del Estado.
Rusia ha continuado con su ofensiva en Ucrania, tomando nuevas localidades en el este y noreste del país. El ejército ucraniano, por su parte, ha llevado a cabo bombardeos en la región rusa fronteriza de Bélgorod, dejando al menos seis muertos y 35 heridos.









