En un hito inédito, el presidente ruso Vladimir Putin mencionó durante la reunión del G20 la necesidad de detener la «tragedia» de la guerra en Ucrania. Putin afirmó que Rusia nunca se había negado a participar en conversaciones de paz con Kiev, marcando la primera vez que hace referencia explícita a un diálogo pacífico.
La intervención militar de Rusia en Ucrania en febrero de 2022 desencadenó un conflicto que ha sido el más mortífero en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y ha creado tensiones significativas entre Rusia y Occidente.
En su intervención ante los líderes del G20, Putin reconoció la consternación expresada por algunos mandatarios por la «agresión» actual de Rusia en Ucrania y señaló que las acciones militares siempre representan una tragedia que debe detenerse. Aseguró que Rusia nunca ha rechazado las conversaciones de paz con Ucrania.
A pesar de este gesto, un alto funcionario ruso manifestó la imposibilidad de coexistir con el actual gobierno de Kiev, reafirmando la continuación de la operación militar especial de Rusia para «desmilitarizar» Ucrania.
Mientras tanto, Ucrania ha reiterado su compromiso de luchar hasta que el último soldado ruso abandone su territorio, respaldado por sus aliados occidentales, quienes han manifestado su apoyo continuo a Kiev.
Este discurso de Putin en el G20 marca su primera participación en estas reuniones desde el inicio del conflicto en Ucrania, donde anteriormente se había ausentado o enviado representantes.









