La producción de alimentos en México está seriamente amenazada debido a las extremas condiciones climáticas, lo que podría desencadenar un alza en los precios de los productos básicos. Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, advirtió que el país enfrenta la peor sequía desde 1957, con el 79.3% de los municipios afectados por diversos niveles de sequía al 30 de abril y 12 estados completamente afectados.
Esta sequía ha comenzado a impactar los precios de productos como el frijol y el azúcar, aunque a nivel internacional el maíz ha mostrado una tendencia a la baja en sus precios. Sin embargo, la demanda interna y la insuficiencia de agua para riego están elevando los costos locales. Anaya indicó que la producción de granos será la más baja desde 2015, estimada en 37.5 millones de toneladas, lo que obligará a México a importar 43 millones de toneladas, convirtiéndose en el mayor importador de maíz del mundo con 23 millones de toneladas.
El estudio del Swiss Re Institute revela que un incremento de un grado centígrado en la temperatura del océano Pacífico puede aumentar la inflación en América Latina en 0.47 puntos porcentuales. Este fenómeno climático también afecta la producción de caña de azúcar, reduciendo las exportaciones a Estados Unidos y aumentando las importaciones a pesar de los altos aranceles.
Además, los analistas financieros advierten que las cosechas no serán tan productivas, lo que afectará la oferta y elevará los precios, prolongando la batalla contra la inflación. Humberto Calzada, economista en jefe de Rankia, y Janneth Quiroz, directora de análisis de Monex, coinciden en que el cambio climático es un riesgo significativo para la inflación.
La transición climática de El Niño a La Niña podría agravar la situación, con El Niño causando sequías que disminuyen la producción agrícola y La Niña trayendo condiciones más húmedas que podrían causar inundaciones y enfermedades en los cultivos, afectando aún más la infraestructura agrícola y la producción.









