La severa sequía que afecta a la región fronteriza mantiene en niveles críticos a las presas internacionales del río Bravo, Falcón y La Amistad, lo que representa una creciente preocupación para la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Pese a las lluvias registradas durante la madrugada del miércoles, estas no generaron aportaciones significativas a los embalses, según confirmó el organismo binacional.
Las precipitaciones fueron insuficientes para modificar los niveles de almacenamiento, que continúan muy por debajo de los promedios históricos.
Actualmente, la presa Falcón, ubicada en Tamaulipas, registra un almacenamiento de apenas 12.7% (11.5 millones de metros cúbicos), una mejora marginal frente al alarmante 8% registrado en abril de este año.
Sin embargo, esta cifra sigue siendo considerablemente baja en comparación con el 36% que tuvo en 2024 y el 70% observado en 2020. Por su parte, la presa La Amistad, situada en Coahuila, se encuentra al 19.1% de su capacidad.
Según la CILA, en lo que va del año ha mostrado una ligera mejoría frente al 11% registrado en 2024, aunque los avances no alcanzan a cubrir las necesidades hídricas de la región.
“Para lograr una recuperación real, la actual temporada de huracanes tendría que ser extraordinariamente generosa, sobre todo en las zonas donde se ubican los vasos captadores”, advirtió Ismael Sánchez Soto, productor ganadero de la región.
La falta de acumulación significativa en ambas presas incrementa la presión sobre los sectores agrícola, ganadero y urbano, ante un escenario que se vislumbra incierto si no se presentan lluvias abundantes en los próximos meses.










