Autoridades alertan por niveles críticos en el río Bravo y hace urgente llamado al uso racional del líquido en la ciudad.
Apesar de las lluvias registradas en días recientes, el nivel del río Bravo continúa descendiendo, generando preocupación entre las autoridades de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) de Nuevo Laredo, quienes emitieron un llamado urgente a la ciudadanía para reducir el consumo de agua.
Silvia Fernández Gallardo, gerente general de Comapa, advirtió que el caudal del río apenas subió unos centímetros tras las precipitaciones ocurridas río arriba, pero ha vuelto a caer a niveles críticos.
Actualmente, se han tenido que ajustar las bocatomas para poder seguir extrayendo agua y abastecer a la ciudad.
“El río siempre ha tenido niveles bajos, de entre 30 y 40 centímetros. El más crítico es de 33. Aunque los equipos pueden operar aún un poco más, estamos en comunicación con la CILA (Comisión Internacional de Límites y Aguas) para evaluar la posibilidad de un trasvase”, explicó Fernández.
Según datos de la dependencia, el consumo de agua por habitante en Nuevo Laredo alcanza los 600 litros diarios, tres veces más que la media nacional, que se estima en 200 litros.
Esta situación es alarmante, sobre todo al considerar que aún no inicia la canícula, periodo en el que históricamente el consumo se dispara por las altas temperaturas.
“Antes, el consumo excesivo se presentaba solo en fines de semana o por algunas horas del día. Ahora, el alto consumo se mantiene constante desde las 10 de la mañana hasta las 10 de la noche”, subrayó la funcionaria.
Fernández Gallardo reiteró el llamado a la ciudadanía a hacer un uso consciente y racional del agua, ya que la situación podría empeorar con la entrada de la canícula a inicios de julio.
Si los niveles del río continúan bajando y el consumo se mantiene elevado, existe el riesgo de que el abasto se vea comprometido.
Finalmente, la gerente de Comapa recordó que cuidar el agua no solo es una responsabilidad colectiva, sino una necesidad urgente ante la crisis hídrica que enfrenta la región.










