Jerusalén.-La policía de Israel impidió al Patriarca Latino de Jerusalén y al sacerdote de la iglesia del Santo Sepulcro celebrar la misa del Domingo de Ramos “por primera vez en siglos”, afirmó el Patriarcado Latino este domingo.
“Este incidente constituye un grave precedente y demuestra falta de consideración hacia miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, dirigen su mirada hacia Jerusalén”, apunta un comunicado.
Desde que estalló la guerra en Medio Oriente el 28 de febrero, las autoridades israelíes prohibieron las grandes concentraciones, incluidas las que tienen lugar en sinagogas, iglesias y mezquitas.
Los actos públicos se limitan a unas 50 personas. El Domingo de Ramos, que abre la Semana Santa, conmemora la última entrada de Cristo en Jerusalén, donde fue recibido triunfalmente por una multitud jubilosa pocos días antes de su crucifixión y de su resurrección el domingo de Pascua, según los Evangelios.
El Patriarcado Latino ya había anunciado que cancelaba la procesión tradicional del Domingo de Ramos, que normalmente parte del Monte de los Olivos hacia Jerusalén y atrae cada año a miles de fieles.
La máxima autoridad católica en Tierra Santa, Pierbattista Pizzaballa, y otros tres cargos, no pudieron rezar.
La decisión ha derivado en una polémica de dimensiones internacionales, con condenas del presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez; los máximos dirigentes de Francia e Italia, Emmanuel Macron y Giorgia Meloni; y hasta el embajador de Estados Unidos y ardiente defensor de Israel, Mike Huckabee.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha respondido defendiendo la acción policial. Sin embargo, pasada la medianoche, el mandatario ha asegurado en un mensaje en X que había dado instrucciones para permitir el “acceso pleno e inmediato” de Pizzaballa al templo para “celebrar los servicios religiosos” que desee.









