La escalada de ataques entre los países involucrados ha tensionado los mercados energéticos, lo que a su vez ha disparado los precios del combustible
CDMX. – El precio de la mezcla mexicana de exportación superó este viernes la Barrera de los 100 dólares por barril, en medio de una escalada del conflicto en medio oriente, que ha tensionado los mercados energéticos globales de acuerdo con datos de petróleos mexicanos El crudo nacional se vendió en 100.01 dólares su nivel más alto desde julio del 2022.
El repunte ocurre en un contexto de alta volatilidad internacional, tras el cierre estratégico del estrecho de Ormuz, una vía donde transita cerca del 20% del petróleo y sus derivados, a nivel mundial la interrupción del flujo ha encendido las alarmas sobre el suministro energético y disparado los precios en los principales mercados.
La tensión se intensificó luego de que Israel realizara bombardeos contra instalaciones nucleares y siderúrgicas en Irán, lo que provocó una respuesta militar iraní a lo largo del Golfo Pérsico, este intercambio de ataques ha elevado al riesgo geopolítico en una de las regiones clave para la producción y distribución de hidrocarburos.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció la extensión del plazo para que Irán reabre el estrecho de Ormuz, aunque mantuvo la advertencia de posibles acciones contra su infraestructura energética lo que añade presión a los mercados.
El alza del petróleo mexicano también refleja una tendencia acumulada en lo que va del año según registros del banco de México la mezcla nacional ha subido 86.5% equivalente a 46.39 en 2026.
Por segundo día consecutivo, el crudo mexicano se ubicó por encima del referente estadounidense West Texas Intermediate (WTI), que cerró la jornada en 99.64. en tanto el brent del mar del Norte referencia en Europa se disparó hasta los 105.32 por barril.
Especialistas advierten que de prolongarse el conflicto y mantenerse bloqueado el estrecho de Ormuz, los precios del petróleo podrían seguir al alza con implicaciones directas en la inflación global los costos de transporte y el precio de los combustibles en distintos países incluido México.









