POR JOSÉ INÉS FIGUEROA VITELA
El gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA, estaría preparando su salida anticipada del gobierno y por supuesto de Tamaulipas; “después de la boda de su hija, se pelará”, se repite a soto voce, en los corrillos palaciegos. Antes, los mismos funcionarios, aseguran que el mandatario, asesorado por sus abogados, se ha dado a la tarea de “arreglar su situación legal” que lo mantiene en la antesala de la cárcel, apenas termine su fuero y gobierno, el 30 de septiembre.
Según esas voces, ya desembolsó, cientos de millones de pesos para corromper y comprar jueces que llevaban el caso, donde la Fiscalía General de la República lo acusó, junto a BALTAZAR HIGINIO RESÉNDEZ CANTU (preso en Almoloya) y JUAN FRANCISCO TAMEZ, por diversos delitos. Pretendería que el juicio contra este último, se caiga, para así él ser exonerado.
Mediante argucias legaloides y pago de sobornos, para no perder el estilo, querría librar la orden de aprehensión que ya traía la FGR para cumplimentar y solo se postergó hasta la caducidad del fuero, para ejecutarse precisamente el cercano primero de octubre.
CABEZA, dicen sus mismos colaboradores, ya instrumentó un plan perverso: Primero, salvar su pellejo e irse a Canadá, desde operaría una estrategia para desestabilizar a Tamaulipas y utilizar a los panistas, encabezados por ROBERTO GIL ZUARTH y a un grupo de legisladores azules, para que laven su imagen y buscar ser senador Plurinominal en el 2 mil 24 para recuperar el manto de impunidad llamado fuero.
Vaya trama, digna de mejores causas. “Ni que estuviera peleando con la mona de los cerillos”, decían los guercos del barrio. A ras del suelo, es otro el argumento que se escribe, de epílogo conocido.
No acababa de desmentir el “abogado BAÑOS”, que se hubieran desechado las impugnaciones de sus cliente del PAN-gobierno tamaulipeco, respecto de la elección en el distrito 13 local, en que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sentenciara que, en efecto, ahí como en todos los distritos “atacados”, no se acreditaron las pretendidas faltas.
El miércoles, fueron 13 los recursos respecto de la elección de Tamaulipas, los que desahogó el pleno de la máxima y última instancia jurisdiccional electoral: dos de MORENA y once del Partido Acción Nacional, todos, votados por unanimidad.
Al Peje-Partido, le negaron sus reclamos por los espectaculares de campaña donde se sintieron ofendidos y calumniados; al blanquiazul, les denuncias de que se hubieran dado irregularidades en la recepción, conducción y cómputo distrtiales de los votos.
El exconsejero electoral del INE fletado con el PAN, y el dirigente estatal panista, LUIS “Cacharro” CANTÚ, pusieron en el mentis aquel, la emoción del náufrago que se aferra a un madero, sin tener noción del puerto, de la distancia o el tiempo.
CESAR AUGUSTO “El Truco” VERÁSTEGUI, al menos, se volvió a encoger de hombos, justificándose en el dicho repetido de que, “es un derecho constitucional –a impugnarque estoy ejerciendo”.
Si los Magistrados electorales ya se dieron cuenta, que ni en Hidalgo, Villagrán, Mainero, San Carlos y San Nicolás, se impdidió la presencia y actuación de las autoridades electorales, desde su célula, o se cometió cualquier otra violación al marco jurídico vigente, que hubiera alterado el resultado de la elección de gobernador en Tamaulipas, ¿qué más les queda? En ese reducto, de pretendida influencia de la Columna Cívica Pedro José Méndez, la incidencia en el gran bolo electoral estatal, apenas significa el uno por ciento, de tal manera que, aun si procedieran las fantasmagóricas acusaciones panistas –sin sustento, hay que insistirlo-, ninguna variación significarían en el saldo de la elección de junio.
Eliminar la votación de los 5 municipios, o de todo el distrito 13, no merma la contundencia del triunfo del doctor AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, por sobre todas las perversidades, que en su caso, si han sido públicas y notorias, de quienes luego se quejaron de “fraude”. De todas las impugnaciones, decía, ya solo queda una por resolver y es la que se ubica en el orden estatal, hablando de la elección en general, que el PAN –sin sus aliados en la coalición-, atacó pretendiendo la nulidad de la misma.






