Los partidos políticos han solicitado cambios en el formato del tercer debate presidencial, pidiendo específicamente la eliminación del cuarto bloque, donde se realizarán preguntas cruzadas entre las candidaturas. Argumentan que este formato no permite un debate efectivo, ya que los candidatos solo tienen 30 segundos para responder a las preguntas de sus contrincantes.
Max Cortázar, representante de Xóchitl Gálvez, expresó que el tercer debate debería seguir un formato similar al del primer o segundo debate, en lugar de buscar nuevos formatos. Según Cortázar, los formatos rígidos no permiten un debate adecuado. Propuso que se formule una pregunta y se dé a cada candidatura un tiempo de cinco minutos para exponer, rebatir y cuestionarse entre ellos.
Cortázar argumentó que el cuarto bloque complicaría las cosas con las preguntas cruzadas, en lugar de fomentar que las candidaturas debatan sus propuestas y puedan concluir ideas. Afirmó que limitar las respuestas a unos segundos interrumpe el debate.
Además, Cortázar reiteró la exigencia de que se respeten los acuerdos, como el de que no puede haber nadie en el set de transmisiones. Expresó su deseo de que todo salga bien, recordando que en el segundo debate se cortó la primera y última participación de Xóchitl Gálvez en la grabación.
Estas solicitudes reflejan la importancia de tener un formato de debate que permita a las candidaturas expresar sus ideas de manera efectiva y completa, y que proporcione a los espectadores una comprensión clara de las propuestas de cada candidato.









