El papa Francisco llamó por teléfono al presidente electo de Argentina, Javier Milei, ratificando su invitación para visitar el país en 2024. Esta conversación se llevó a cabo después de tensiones y críticas mutuas durante la campaña presidencial argentina y por controversias generadas por comentarios de miembros del partido político de Milei, La Libertad Avanza.
Según informaciones de La Libertad Avanza, la llamada fue descrita como «amena y muy buena». Durante la conversación, Milei reiteró la invitación al pontífice para visitar Argentina en 2024, una oferta que el Papa aceptó. Francisco, quien no ha regresado a Argentina desde que se convirtió en Papa en 2013, prometió enviar un rosario a Milei para acompañarlo en su próximo rol como presidente.
La diputada electa Diana Mondino, propuesta por Milei como próxima ministra de Exteriores, desempeñó un papel importante en la organización de la llamada. Mondino consideró un «error» los comentarios de Alberto Benegas Lynch, una figura destacada del partido, sobre «romper relaciones con el Vaticano».
El diálogo telefónico tuvo lugar en el Hotel Libertador de Buenos Aires, donde Milei ha establecido su centro de operaciones antes de su asunción. Durante la conversación, que duró cinco minutos, el presidente electo se disculpó por comentarios anteriores, incluyendo su afirmación de que el Papa era el «representante del mal en la Tierra». Durante la campaña, Milei expresó su disposición a recibir a Francisco con «los honores» de jefe de Estado si visitaba Argentina.
El acercamiento entre Milei y el Papa marca un intento de reconciliación y disminución de tensiones previas a la asunción del presidente electo. La aceptación de la invitación para visitar Argentina en 2024 indica una apertura hacia un restablecimiento de relaciones más cordiales entre ambos líderes.









