En la cumbre de dos días del G20 celebrada en Nueva Delhi, los países miembros optaron por evitar una crítica directa a Rusia por su invasión en Ucrania y en su lugar, lograron un acuerdo mínimo que fuera aceptable tanto para Rusia como para los países que respaldan a Ucrania en el conflicto que lleva más de un año y medio.
En cuanto al conflicto en Ucrania, el grupo expresó su condena al uso de la fuerza para obtener ganancias territoriales, pero se abstuvieron de dirigir críticas directas hacia Rusia. El gobierno ucraniano manifestó su insatisfacción con la falta de contundencia en la declaración final del G20 con respecto a la guerra en Ucrania, ya que consideran que Rusia logró suavizar la postura sobre su intervención militar.
En el ámbito climático, el G20 evitó comprometerse a la eliminación gradual de los combustibles fósiles, pero alcanzó un acuerdo para triplicar el uso de fuentes de energía renovable para el año 2030. Este acuerdo fue aceptado incluso por países productores de petróleo, como Arabia Saudita y Rusia.
La declaración del G20 destacó la defensa del principio de que los Estados no deben utilizar la fuerza para buscar la conquista de territorios o violar la integridad, soberanía territorial e independencia política de otros estados.
Este acuerdo fue considerado positivamente por el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, quien valoró el esfuerzo del G20 en este aspecto.
En resumen, la cumbre del G20 en Nueva Delhi no logró una condena directa a Rusia por la invasión en Ucrania, pero alcanzó un acuerdo en el ámbito del cambio climático que incluye un compromiso de triplicar el uso de energías renovables para 2030, un logro significativo teniendo en cuenta la participación de países productores de petróleo en el acuerdo.









