MARIO AGUILAR
La obesidad escolar se ha convertido en un grave problema de salud. Cada día son más numerosos los estudiantes con exceso de peso en las aulas.
El exceso de peso, y la obesidad puede ser causa de rechazo grupal, deficiente rendimiento académico, y deserción escolar.
La obesidad escolar también coloca al niño o adolescente en riesgo de sufrir Diabetes, hipertensión arterial, y otras manifestaciones del Síndrome metabólico.
Las causas del crecimiento epidémico de la obesidad escolar pueden ser multifactorial, desde hereditaria, forma de alimentarse al interior del núcleo familiar, pero también influye el alimento que se oferta en la cooperativa del centro escolar, y seria en este último lugar donde es determinante en la formación de estilos saludables de vida.
Siendo estos la alimentación y actividad física. La escuela en conjunto con el sector salud también debe promover entre los estudiantes formas correctas de alimentación y actividad física mediante la enseñanza de elecciones juiciosas en cuanto a la selección de los alimentos a ingerir, la conformación de menús, y la práctica del ejercicio físico.
Sin embargo eso se ha dejado de lado en todas las áreas lo que ha implicado un incremento en el problema de sobrepeso en estudiantes de educación básica.
La Dirección de Salud Municipal, a través de la Dra. Liliana Arjona Barocio, titular de la dependencia confirmo que la obesidad o sobrepeso es uno de los retos a vencer dentro del programa de escuela saludable y como muestra del problema confirmo que en un solo plantel, se detectó a por lo menos 400 alumnos con sobrepeso y obesidad.
“20% de los menores en educación básica tienen obesidad. Estamos hablando de todas las escuelas. Mira por ejemplo en una escuela 400 niños, 40%. La obesidad eso es lo que nos va a dar más problemas de salud en el futuro, por eso estamos tratando de ubicar y atender el problema. Un menor con sobrepeso u obesidad es señal clara que cuando sea joven o maduro en su edad va a presentar problemas de diabetes y/o hipertensión que son dos padecimientos graves que te pueden causar la muerte, por ello de manera permanente le vamos a dar seguimiento a los estudiantes que detectemos con ese mal“, explico la Dra. Liliana Arjona Barocio.
Agrego que ese tipo de afecciones en los menores de edad escolar deben ser identificados y corregidos, para prevenir males mayores en su futuro de salud.
Destaco que los padres de los educandos deben ser reeducados en prácticas saludables de alimentación y actividad física para que, a su vez, puedan influir en la educación de sus hijos.
Igualmente, los equipos de salud deben ser capacitados y entrenados, y dotados de las competencias requeridas, para enfrentar exitosamente la obesidad escolar.
También se requiere de una legislación real que se cumpla y que incorpore los principios de la alimentación saludable y haga posible el acceso seguro y sostenible del educando y a sus familiares a alimentos sanos y saludables, ya que actualmente las cooperativas escolares, a pesar de que están “reguladas” en la práctica se muestra otra cosa en la alimentación que ofrecen a los estudiantes.









