El Pachuca cerró su participación en el Mundial de Clubes 2025 con un sabor amargo, luego de caer 2-0 ante Al Hilal de Arabia Saudita en la última jornada del Grupo H, quedando eliminado sin haber sumado un solo punto. El equipo dirigido por Jaime Lozano mostró voluntad y entrega, pero la calidad y experiencia del conjunto árabe terminaron por imponer condiciones en el GEODIS Park de Nashville.
Desde el inicio del encuentro, Al Hilal dejó claro por qué es uno de los clubes más fuertes de Asia, con un juego ordenado y figuras de peso como Kalidou Koulibaly, Sergej Milinkovic-Savic y Salem Al-Dawsari. Precisamente fue Al-Dawsari quien abrió el marcador al minuto 22, tras aprovechar un pase filtrado y definir con gran técnica ante Sebastián Jurado, arquero de los Tuzos.
Pachuca intentó reaccionar en la segunda parte, con aproximaciones a través de Ilian Hernández y Alan Bautista, pero la falta de contundencia volvió a ser la gran deuda de los hidalguenses en esta competencia internacional. El golpe definitivo llegó en tiempo de compensación, cuando Marcos Leonardo firmó el 2-0 con una jugada individual que liquidó cualquier esperanza.
Con esta victoria, Al Hilal se clasificó a los octavos de final como segundo del Grupo H con cinco puntos y enfrentará al Manchester City en la siguiente ronda. El Real Madrid, por su parte, selló su liderato del sector tras derrotar 3-0 al Salzburgo, sumando siete unidades.
Para Pachuca, este Mundial de Clubes fue una amarga experiencia, acumulando tres derrotas: 2-1 ante Salzburgo, 3-1 frente al Real Madrid y este reciente 2-0 ante Al Hilal. El equipo mexicano deberá reflexionar sobre su desempeño y concentrar sus esfuerzos en la próxima temporada de la Liga MX, donde buscará revancha para volver a la escena internacional con mayor solidez.
La eliminación sin puntos es un golpe que refleja la diferencia de jerarquía y ritmo competitivo frente a rivales con plantillas más consolidadas y presupuesto superior. Aun así, el club hidalguense rescata la experiencia internacional y el aprendizaje que deja enfrentar a clubes de talla mundial, con la esperanza de capitalizarlo de cara a futuros retos.









