Hemos escuchado muchas teorías sobre vida extraterrestre en la Tierra o fuera de ella. También en diversas películas hemos visto aliens, quienes tienen habilidades como volar y controlar la mente u objetos. Pero lo cierto es que hasta el día de hoy no se ha comprobado al 100% que seres diferentes a los humanos existan y convivan entre nosotros, aunque ese día podría llegar pronto.
El 19 de octubre de 2017, se detectó un objeto muy brillante en el espacio sideral, los telescopios lo siguieron por tres noches hasta que se esfumó. Los científicos decidieron que era un asteroide aunque las características no coincidían, ahora surge la teoría de que podría ser una nave que alberga vida extraterrestre.
El Oumuamua es la casa de extraterrestres
En 2017, un misterioso objeto apareció en el Universo. Los primeros astrónomos que lo vieron lo nombraron Oumuamua, que significa en hawaiano “mensajero de lejos que llega primero”, y fue detectado desde una base en Hawái.
No era una pieza normal. Se sabe que vino de la estrella Vega ubicada a 25 años luz de la Tierra. Era alargado y plano, medía 100 metros de extensión, como una cancha de futbol, y 9 metros de ancho. Su superficie era rojiza, rotaba rápidamente y era muy brillante.
El Oumuamua cruzó el plano orbital, que es el lugar donde todos los planetas giran alrededor del Sol. Pasó por Venus, por la Tierra, y luego se dirigió a la constelación de Pegaso, a una velocidad de 94 mil 800 kilómetros por hora, para desaparecer en la oscuridad.
Los expertos comenzaron una discusión de lo que este objeto era y llegaron a la conclusión de que solo podría ser un cometa o un asteroide. Aunque sus características no coincidían con ninguno de estos cuerpos.
Ahora Abraham Loeb, físico especializado en astrofísica y cosmología de la Universidad de Harvard, plantea su propia teoría enfrentando a todos sus colegas, de que es un artefacto creado y enviado por vida extraterrestre.
“No podemos decir con certeza que exista más vida en el Universo, pero afirmar que somos únicos y especiales es arrogante”, mencionó Loeb en una entrevista. El científico señala que lo que en verdad se debe cuestionar la humanidad es que si somos los más inteligentes, pues de no ser así podríamos aprender de otros (aliens), de sus tecnologías y errores.
“Por ejemplo, si una civilización se autodestruyó, aprender de sus errores y evitarlo en nuestro planeta. La humanidad en vez de desperdiciar tanto tiempo, recursos y energía en pelearnos, deberíamos trabajar juntos para un mejor futuro”.









